lunes 15 de junio de 2009

"La muerte del lector consumista"


EL MOVIMIENTO EGOÍSTA

Cansados de los lectores pasivos y de una literatura marketera o de consumo, un grupo de jóvenes escritores, noveles todos, decidieron salir al campo de batalla y dar lucha a éste lóbrego mal que aqueja a nuestra literatura. El MOVIMIENTO EGOÍSTA, como suelen llamarse, tiene su fundamento teórico en un manifiesto que saldrá pronto y que está destinado a hacer de la literatura una práctica más conciente y no tan frágil como viene siendo. Los fundamentos del “MOVIMIENTO EGOÍSTA” se vienen gestando hace algunos meses y para ello decidieron mostrar sus avances en el segundo Festival Cultural “En los extramuros del mundo” realizado los días: 29, 30 y 31 de Mayo del 2009 en el Distrito de Imperial – Cañete; allí los jóvenes egoístas hicieron la Performance “La muerte del lector” el cual estaba destinado al pensamiento egoísta y al mismo tiempo lanzaron por primera vez pequeños fragmentos del MANIFIESTO EGOÍSTA. Aquí les dejo con algunas fotos y la entrevista que se realizo para el blog: www.mareacultural.blogspot.com que dirige el escritor chimbotano Augusto Rubio Acosta.














































Los egoístas (de derecha a izquierda):
Luís Boceli, John López, Walter Toscano, Juan Valle, Juan López, Armando Alzamora, Jonathan Timana.

lunes 18 de mayo de 2009

Hasta pronto, maestro...


En el buzón de tiempo se deslizan
la pasión desolada / el goce trémulo
y allí queda esperando su destino...

A veces suele ser un poco tétrico el enterarse de la muerte de alguien, pero nunca lo es cuando se trata de un gran hombre de letras, un maestro de generaciones y gran filosofo de la urbanidad latinoamericana como lo es Mario Benedetti, quien falleciera el pasado domingo 17 de mayo a los 88 años, dejando en la fría neblina que es la tristeza a miles de seguidores de su literatura.

Benedetti escribió en todos los géneros. Fue cuentista, novelista, dramaturgo, ensayista, periodista, poeta. Publicó más de 80 libros. Sus poemas serían musicalizados e impresos en afiches. Sus novelas y cuentos llegarían a ser películas taquilleras. Sus ensayos -sobre todo Letras del continente mestizo, de 1967- influirían en las lecturas de miles de jóvenes latinoamericanos. Integró la corriente literaria que en los años 60 fue llamada "nueva literatura latinoamericana" -junto a Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, José Donoso, Juan Rulfo, entre otros- que tenía como fórmula los relatos mágicos y el lenguaje ágil, destreza aprendida de los narradores norteamericanos y el periodismo.

Como homenaje les dejo con uno de sus poemas más conocidos y un video :


Táctica y Estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.


Botella al mar

Pongo estos seis versos en mi botella al mar
con el secreto designio de que algún día

llegue a una playa casi desierta
y un niño la encuentre la destape
y en lugar de versos extraiga piedritas
y socorros y alertas y caracoles.





lunes 27 de abril de 2009

La noche del 24.

Ancashino César Quispe triunfa en premio internacional de poesía


La noche del 24 de abril, como de costumbre, prendí el computador y me conecté al Messenger pensando en las novedades que podían tener mis contactos. Si bien, acostumbrado ya, suelo recibir algunas noticias que no son tan gratificantes, esta vez si tuve una que me alegró el día.

Durante las últimas noches, algo no muy común, mi entrañable amigo de letras y de charlas nocturnas, el poeta y artista plástico Cesar “Cholito” Quispe, como solemos decirle de cariño, empezó a conectarse diariamente. Algo muy extraño estaba sucediendo, pensé.

Aquella noche del 24, día de su cumpleaños, entró, para variar, al Messenger. Mientras me acomodaba en mi maltrecho e incomodo escritorio, la lucecita anaranjada y el sonidito, que sordamente jodía, me avisaban que alguien se estaba comunicando conmigo. Abrí la ventana y pude ver que se trataba de él. Con una desesperación mi ventana se empezó a embutir de sus mensajes. Leí algunos fragmentos donde me pedía que le dijera si lo que decía una página web era verdad o mentira. Ojeé, obedientemente, la web en donde se daban los resultados del Primer Premio en el V Concurso Literario Bonaventuriano (versión de Poesía), organizado por la Universidad de San Buenaventura, de Cali, Colombia; el cual, curiosamente, él resultaba siendo el único ganador de más de 2463 escritores de 23 países. Que satisfacción tan grande sentí por él y por nuestro querido puerto “Chimbote” en ese momento. Luego del breve letargo le dije que sí era cierto, que él era el único ganador de ese premio y de un millón de pesos colombianos.

Después de una pequeña charla acerca de poesía y de la satisfacción de sentirse padre y escritor a la vez, hizo que él reaccionara y se diera cuenta del tiempo que estábamos perdiendo hablando de cojudeces, entre otras cosas.

Sus ganas de ir y compartir el triunfo con su familia y sobre todo con su hijo enfermo eran tan notorios que lo pude percibir en las lineas que me escribia. Nos despedimos con la conviccion de encontrarnos pronto en nuestro querido Chimbote y celebrar hasta ya no poder. Yo mientras tanto quedé aún prendido del computador, esperando que entrasen nuestros amigos para darles la noticia; aquella que me hizo comprender el motivo de su asistencia, no rutinaria, a esto que es el Internet…

martes 7 de abril de 2009

Retiran escritores sus obras de "Rómulo Gallegos"

Quitan sus obras artistas de Caracas tras alegar razones políticas



Tras alegar razones políticas, algunos escritores en Caracas optaron por retirar sus obras del prestigiado concurso "Rómulo Gallegos", novelista y político venezolano fallecido el 7 de abril de 1969.

En las 15 anteriores ediciones que lleva el "Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos", ningún escritor se había querido retirar; por el contrario, saber que su obra estaba en la lista suponía un privilegio, y el hecho de llegar a ser finalista, podía considerarse un galardón.

Algunos autores manifestaron su deseo de no participar tras asegurar que no estaban allí por voluntad, sino porque la editorial enviaba sus novelas al certamen.

Escritores en el limbo

El pasado noviembre fallecía uno de los gurús de la ciencia-ficción contemporánea, Michael Crichton y esta mañana leíamos en The New York Times que la editorial HarperCollins tiene ya entre manos dos nuevas novelas del escritor estadounidense -una, terminada y la otra, esbozada- que podrían ver la luz a lo largo del 2010.

por Cristina Castillón

La primera, titulada Pirate Latitudes y ambientada en la Jamaica del siglo XVII, caerá en manos de sus fans, tras una "ligera" revisión, al cumplirse el primer aniversario de la muerte del creador de Urgencias. Según su editor, Jonathan Burnham, firmó esta obra mientras terminaba su última novela, Next. La segunda es un thriller tecnológico, marca registrada del creador de La amenaza de Andrómeda y Parque Jurásico, compuesto por apenas unas páginas.

Según Brunham, "hay notas e indicaciones acerca de la dirección en la que iba la novela (inacabada)", así que ha puesto el cartel de Se busca negro literario de alto nivel. Se valorará experiencia. Ambas obras podrían tener tirajes en Estados Unidos de más de un millón de ejemplares.

No ha trascendido la última voluntad literaria del escritor, pero es gratis preguntarse: ¿Es lícito publicar textos póstumos cuando de inédito tienen más bien poco y de refritos de ambiciosos ayudantes, desconsoladas viudas o ávidos editores bastante más?

Los ataques de El Chacal

Hace unos meses, los medios de comunicación y los lectores éramos testigos de la batalla encarnizada entre herederos de Vladimir Nabokov. El padre de Lolita ordenó incinerar unos textos inacabados que tres décadas después su hijo y el implacable agente literario Andrew Wylie, más conocido como El Chacal, han vendido al mejor (o más insistente o más respetuoso) postor. Anagrama se ha llevado el gato al agua en lengua española y publicará El original de Laura.

Si una novela, se quedó en un cajón, quizá deberímos respetar los deseos de su autor. No todo es publicable, no todo es público. Julio Cortázar contaba que gran parte de su trabajo creativo terminaba en la papelera o en algún rincón de la cómoda, entre los calcetines, porque según él no era lo suficientemente buena para ser publicada. No todo es escrito para ser leído o mejor dicho, no todo es escrito para ser comprado. Sin embargo, desde hace 20 años degotean sus escritos.

Este mes llegaban noticias de inéditos de Roberto Bolaño (El Chacal contraataca) y Arthur Miller. Y los fans del ya fallecido Stieg Larsson, el nórdico que llegó del frío para arrasar en las librerías mediterráneas con sus trilogía Millenium, buscan incansables en los foros más rumores de una cuarta entrega, inacabada y enterrada en alguna carpeta de Mis Documentos.

Las obras póstumas, inéditas, inacabadas o las notas escritas a lápiz en el borde de un ticket del Caprabo de cualquier autor de culto o best-sellerista deben estar en un museo, pero no en las librerías. Son un legado cultural, aunque a veces sus textos (y su voz) se utilicen para vender coches.

Bolaño forever

Un fantasma recorre el mundillo literario hispano. El fantasma es una pregunta. La pregunta es a qué se debe el éxito póstumo de Roberto Bolaño en Estados Unidos (y en todas partes).

por Javier Cercas


Se trata de un éxito colosal, del que periódicamente nos llegan noticias; la última hasta el momento es que 2666 -la novela póstuma de Bolaño- obtuvo el pasado mes de marzo el premio a la mejor novela publicada en 2008 que otorga el Círculo Nacional de Críticos Literarios de Estados Unidos, después de haber cosechado críticas inmejorables y haberse convertido en un auténtico best seller, cosas todas ellas extraordinarias en un país casi blindado frente a la literatura extranjera. Las respuestas a la pregunta fantasmal son desde luego muy variadas. He leído que el éxito norteamericano de Bolaño se debe a su muerte prematura y al hecho de que se haya construido en torno a él una leyenda maldita y en parte falsa de perseguido político, marginado literario y adicto a la heroína. He leído que el éxito norteamericano de Bolaño se debe a que en cierto modo Bolaño era un escritor norteamericano, cuyos modelos literarios son norteamericanos y cuya prosa funciona mejor en inglés que en castellano. He leído que el éxito norteamericano de Bolaño se debe a que ha encontrado un gran editor norteamericano que ha sabido usar todas esas cosas para convertir a Bolaño en un gran éxito norteamericano. He leído muchas respuestas más, pero todas ellas me producen la embarazosa sensación de que han sido ingeniadas no sólo para rebajar el mérito del éxito de Bolaño, lo que a fin de cuentas no tendría ninguna importancia, sino para rebajar el mérito de la obra de Bolaño, lo que sí la tiene. Confieso que no alcanzo a entenderlas. Hay muchos escritores que han muerto de forma prematura y rodeados de una leyenda más o menos maldita que nunca han conseguido el éxito de Bolaño, ni es probable que lo consigan. Hay muchos escritores que en cierto modo son escritores norteamericanos porque sus modelos literarios son norteamericanos y que nunca han conseguido el éxito de Bolaño, ni es probable que lo consigan (lo de que Bolaño funciona mejor en inglés que en castellano tendrán que explicármelo mejor, porque dicho así la verdad es que da un poco de risa). Y en cuanto a su editor norteamericano, nadie duda de que esté haciendo muy bien su trabajo, pero asimismo lo hizo muy bien su editor español, y en todo caso, aunque su editor americano le haya dado mucho a Bolaño, es imposible que le haya dado más de lo que le dio su editor español, que es lo más importante que al menos en determinado momento le puede dar un editor a un escritor: confianza en sí mismo, una confianza que -me parece que no me equivoco- hasta entonces Bolaño no había tenido.

En realidad la pregunta fantasmal es, creo, una pregunta equivocada; la pregunta acertada es quizá otra. Doy por hecho que todos ustedes ya han leído a Bolaño; si no lo han leído, por una vez -y sin que sirva de precedente- háganme caso: tiren ahora mismo a la papelera este artículo, corran a la librería más próxima, rompan el escaparate a patadas, llévense cualquier libro de Bolaño y, después de pagar religiosamente libro y escaparate, dediquen los próximos días a leerlo. Entonces coincidirán conmigo en que quizá la pregunta acertada no es por qué Bolaño tiene éxito cuando está muerto, sino por qué no lo tuvo cuando estaba vivo. Por supuesto, 2666 -la obra póstuma que lo ha consagrado en Estados Unidos, y en todas partes- es una novela excepcional, pero también son excepcionales Los detectives salvajes y Estrella distante y La literatura nazi en américa y sus libros de cuentos y todo o casi todo lo que escribió a partir del momento en que se convirtió en una máquina omnívora de picar la realidad y convertirla en gran literatura. A algunos nos dolía la boca de decirlo -lo que en honor a la verdad no tiene ningún mérito: para advertir que Bolaño era grande bastaba leerlo-, pero no sirvió de mucho y, aunque al final de su vida gozaba de un fuerte prestigio minoritario, lo cierto es que sus libros nunca le alcanzaron para llevar más que una modestísima vida monástica. Esto, a ratos, me parece triste; miento: me parece una putada tremenda. Pero sólo me lo parece a ratos.

Porque la realidad es que Bolaño conoció en vida un éxito absoluto. Quiero decir que la pregunta fantasmal es una pregunta equivocada y la pregunta que a primera vista parece acertada también es una pregunta equivocada. Todo escritor de verdad sabe que el éxito y el fracaso (o eso que suele llamarse éxito y fracaso) son espejismos: la prueba es que lo obtienen escritores buenísimos, escritores buenos, escritores regulares, escritores malos y escritores malísimos; o dicho de otro modo: todo escritor de verdad sabe lo que son de verdad el éxito y el fracaso. Cyril Connolly escribió que "la verdadera misión de un escritor es crear una obra maestra". Hay poquísimos escritores que consiguen crearla; en mi opinión, Bolaño fue uno de ellos: experimentó la intensidad incomparable de escribir no una obra maestra sino más de una. Nadie que yo haya conocido sabía mejor que Bolaño que para un escritor no hay ningún éxito que pueda ni remotamente compararse a ése.

Aún tendremos al Gabo

El Nobel colombiano dejó en claro desde su estudio en México que su “oficio no es publicar, sino escribir”.



"Yo sabré cuándo estén a punto de boca los pasteles que estoy horneando", detalló el escritor colombiano.- El Nobel de literatura colombiano, Gabriel García Márquez, dice que sigue escribiendo.

"No sólo no es cierto, sino que lo único cierto es que no hago otra cosa que escribir", dijo Márquez en una breve entrevista publicada el domingo en el diario El Tiempo, que le consultó sobre las recientes versiones de que no volvería a escribir un libro.
Desde su estudio en México, García Márquez agregó, que "mi oficio no es publicar, sino escribir".

"Yo sabré cuándo estén a punto de boca los pasteles que estoy horneando", añadió el Nobel en referencia a que sólo él conoce cuándo estarán listos o 'a punto de boca' los escritos que elabora o que 'hornea'.

A fines de marzo pasado el diario chileno La Tercera publicó declaraciones de la agente literaria Carmen Balcells, de Barcelona, que edita al premio Nobel colombiano, indicando que "sospechaba" que García Márquez no volvería a escribir.

"Creo que García Márquez no volverá a escribir nunca más, y es un cliente que representa el 36,2% de facturación" de la editorial, dijo Balcells al diario chileno, refiriéndose a su Agencia Literaria Carmen Balcells.

El escritor, de 81 años, y ganador del Nobel de Literatura en 1982, publicó su último libro "Memorias de mis putas tristes" en 2004, indicó el Tiempo.

El misterioso mundo de las Hadas


Las hadas son popularmente conocidas criaturas fantásticas y etéreas, personificadas generalmente en forma de mujer hermosa, que son protectoras de la naturaleza, producto de la imaginación, la tradición o las creencias y perteneciente a ese fabuloso mundo de los elfos, gnomos, duendes, sirenas y gigantes que da color a las leyendas y supersticiones de todos los pueblos antiguos. Se puede provocar el contacto con ellas desarrollando la visión etérea según las leyendas.

La palabra HADA deriva del latín "Fata" o "Fatum: hado, destino", que significa destino, fatalidad, oráculo, predicción....Existe la creencia de que una hada es un ser que puede influir en el destino de los mortales, con la clarividencia de los hechos futuros.

En los relatos medievales, las hadas suelen ser relacionadas con encantamientos y hechizos, conocedoras del poder y las virtudes de las palabras, las leyendas y las hierbas, que les permitían mantenerse jóvenes y bellas, y acumular grandes riquezas.

Según las leyendas, las hadas poseen la capacidad de mutar o cambiar su apariencia. Normalmente suelen elegir para presentarse la apariencia humana. Otras, sin embargo, prefieren las plantas, convirtiéndose en flores y árboles.

Residen habitualmente, en los bosques frondosos, porque es allí donde se ven rodeadas de todas esas flores silvestres tan llamativas y coloridas que tanto les alegran y les atraen. Pero no es este el único sitio donde las hadas pueden establecer su residencia, puesto que se dice que alrededor nuestra, en nuestros hogares, las hadas pueden estar, también, haciéndonos nuestras vidas más llevaderas, gracias a la energía positiva que nos facilitan, y que nosotros canalizamos y exteriorizamos a los demás. Además, las hadas, en cierta manera, se podría decir, que se encuentran en todos los ambientes y lo controlan todo, hasta los elementos, que van desde los más complejos hasta los más sencillos como son el aire, el fuego, el agua y la tierra

Según afirman, este cambio de apariencia les supone un notable esfuerzo y un importante consumo de energía, por lo que si adoptan el tamaño de un ser grande no lo pueden mantener mucho tiempo. Éste es el motivo de que la mayoría de las hadas, si tienen que cambiar de forma, prefieran un cuerpo pequeño. Aunque no todas tienen esta cualidad, algunas son tan pequeñas que no pueden cambiar de tamaño.

Aunque estas historias y leyendas de las hadas parecen que sólo quedan para el convencimiento de unos pocos, en la historia existen casos de personajes célebres que creyeron firmemente en la existencia de estos seres.

A principios del siglo XX. Sir Arthur Conan Doyle, escritor y creador del personaje de Sherlock Holmes difunsió sus creencias sobre la existencias de estas criaturas fantásticas a raíz de una fotografía tomada por unas niñas en aquella época donde se veían diferentes hadas voladoras.

Muchos expertos en fotografía estudiaron estas fotografías, y ni los más renombrados han encontrado el más pequeño asomo falsificación o de montaje.

Conan Doyle quedó maravillado con estas fotografías, y la utilizó para ilustrar un segundo artículo publicado en el Strand Magazine. Al año siguiente publicó incluso un libro, The coming of the fairies (El retorno de las hadas) donde da cuenta de cierto número de apariciones de hadas.

La piedra filosofal


La piedra filosofal es una sustancia que según los creyentes en la alquimia tendría propiedades extraordinarias, como la capacidad de trasmutar los metales vulgares en oro; existen dos tipos de piedra: la roja, capaz de transmutar metales innobles en oro y la blanca, cuyo uso transforma dichos metales innobles en plata. La roja se obtiene empleando la Vía Seca, la blanca a través de la Vía Húmeda; en ambos casos el elemento de partida es la pirita de hierro.

La piedra filosofal, o elixir de la vida era algo ansiosamente buscado y codiciado porque se le suponían virtudes maravillosas, no sólo la de conseguir el oro sino la de curar algunas enfermedades y otorgar la inmortalidad. Para la fabricación de oro se buscaba un material que facilitase la mezcla de mercurio y azufre porque se suponía que ese era el camino acertado. A partir de esa mezcla hallarían el noble metal. Estos dos aspectos están relacionados, una característica del oro es que se oxida mas lentamente que otros metales, es decir el oro es "inmortal" por lo tanto si descubrían como formar oro a partir de , tal vez podrían hacer que el pobre cuerpo mortal se volviera inmortal.

La alquimia y la Piedra filosofal

La alquimia es una de las ciencias cuyo nombre evoca ya las más contrarias y diversas reacciones: atracción, desprecio, curiosidad, incertidumbre... sentimientos opuestos, provocados en parte por la falta de información concisa sobre su origen y desarrollo.


La percepción más común y popular que se propaga sobre los alquimistas es que eran pseudocientíficos, mentirosos y charlatanes que intentaban convertir el plomo en oro, creían que el universo estaba compuesto de los cuatro elementos clásicos (tierra, aire, fuego y agua) y empleaban la mayor parte de su tiempo elaborando remedios milagrosos, venenos y pociones mágicas.

La Alquimia es un arte tan antiguo como la propia humanidad. El significado de este término parece tener una procedencia dudosa aunque muchos afirman que la expresión actual, es legada directamente por los árabes y que puede ser dividida en dos partes: el artículo "al" y el término "chemia" que significa "tierra o suelo negro". Según esta hipótesis, los musulmanes se referían a las oscuras tierras de Egipto donde habrían aprendido los primeros secretos de la misteriosa ciencia. La figura del filósofo egipcio Hermes Trimegistus se consideraría entonces como padre del saber humano y de ahí derivaría el término "hermético" que con tanta frecuencia aparece relacionado con la alquimia.

Pero no solo del país egipcio provienen los primeros escritos sobre esta actividad, sino también de las lejanas tierras de China. En el año 140 apareció en aquel país el primer tratado alquímico y las ideas que contiene aparecen estrechamente relacionadas con el Taoísmo. El hecho es que se han hallado tanto escritos griegos citando a los orientales como referencias egipcias en los textos árabes.

En la actualidad los principales documentos se hallan en la Biblioteca Nacional de París y en Leyden, donde se han ordenado los textos alquímicos en dos grandes grupos: aquellos de origen griego y aquellos otros firmados por un misterioso personaje llamado Jabir ibn- Hayyan, también llamado Geber, que se supone vivió en el siglo VIII de nuestra era. Estudios más cuidadosos han demostrado que no todas las obras atribuídas originariamente a Geber fueron en realidad escritas por el científico árabe.

A medida que el influjo árabe se iba adentrando en Europa, nuevos hombres se dedicaron al estudio de la nueva disciplina. Los nombres que la historia señala son bien conocidos y entre ellos destacan los de San Alberto Magno (1193-1280), el mallorquín Ramón Llull (1232-1315), Roger Bacon (c. 1213-1294), Arnaldo de Vilanova (c. 1250-1311), Paracelso (1493-1541) e incluso Newton, el primer gran científico moderno que, aunque no se dedicó por completo a la alquimia, la citó con frecuencia en sus obras y se dice que mandó construir un pequeño laboratorio en el Trinity College para estudiar los misterios de la transmutación.

Dejando aparte su faceta misteriosa y oculta, hay que hacer notar que la alquimia contribuyó de forma muy importante al progreso de la química de laboratorio. Nuevos aparatos como el alambique y nuevas técnicas como la destilación se convirtieron el algo de uso cotidiano, al mismo tiempo que se descubrían sustancias hasta entonces ignoradas como el aceite de vitriolo (ácido sulfúrico), el agua regia, el agua fuerte (ácido nítrico), el amoníaco, etc.

Pero la alquimia era ante todo una ciencia hermética alrededor de la cual se fue tejiendo un halo de misterio y secreto, originado en parte por las aspiraciones extrañas y a menudo incomprensibles de algunos de sus seguidores, así como por la forma simbólica y casi indescifrable de sus escritos. No es fácil resumir en pocas palabras la labor de un alquimista. Esta se centraba especialmente en tres facetas distintas: por una parte la búsqueda de la piedra filosofal, en presencia de la cual todos los metales podían ser convertidos en oro; en segundo lugar el descubrimiento del elixir de larga vida, imaginado como una sustancia capaz de evitar la corrupción de la materia y por último la consecución de la "Gran Obra", cuyo objetivo era elevar al propio alquimista a un estado superior de existencia, en una situación privilegiada frente al Universo.

lunes 6 de abril de 2009

La Leyenda de la Caja de Pandora

Uno de los temas que han inquietado el interés de los hombres a lo largo de toda su historia es la creación del mundo.


Los antiguos griegos tenían su propia forma de contar la historia, que era como sigue:

Antes que fueran creados la tierra, el mar y los cielos, todas las cosas tenían el mismo aspecto, al que llamaban Caos, una masa confusa y sin forma, un peso muerto en el cual, sin embargo, estaban las semillas de las cosas. Como la Tierra, el Aire y el Agua estaban mezclados, la tierra no era sólida, el mar no era fluido ni el aire transparente.

Dios y la Naturaleza pusieron fin al desorden, separando la tierra del mar y al cielo de ambos dos. Luego, Dios y la Naturaleza se las arreglaron para disponer mejor la Tierra y distribuyeron los ríos, las montañas y las bahías, dibujaron los valles, los bosques y las planicies. El aire se esclareció y las estrellas fueron apareciendo. Los peces tomaron posesión del mar, los pájaros del aire y las bestias de cuatro patas se apropiaron de la tierra.

Pero era necesario un animal más noble, y entonces se hizo al Hombre. Prometeo tomó un poco de tierra, donde todavía se mezclaba con un poco de cielo, y mojándola con un poco de agua, moldeó en el barro al hombre, haciéndolo a imagen de los dioses, erguido, para que al revés de los otros animales, el hombre se levante hacia los cielos y observe las estrellas.

Prometeo fue uno de los Titanes, una raza de gigantes que habitó la Tierra antes de la creación del hombre. A él y a su hermano Epimeteo fue encargada la tarea de hacer al hombre, y proveerlo, tal como a los otros animales, de las facultades necesarias para su preservación. Epimeteo fue el obrero y Prometeo vigiló el trabajo. Así fueron otorgando a los diferentes animales de coraje, fuerza, rapidez, sagacidad; garras para uno y alas para el otro, etc... Pero cuando llegó el momento de dar sus dones al hombre, que tenía que ser superior a todos los demás animales, Epimeteo había sido tan pródigo con sus recursos que ya no le quedaban dones.

Prometeo entonces, para subsanar la situación, subió al cielo y, con la ayuda de Atenea, encendió su antorcha en el carro del Sol, y le regaló el fuego a los hombres. Este don hizo al hombre mucho más que todos los animales. El fuego permitió al hombre fabricar armas para vencer a los animales y herramientas para cultivar la tierra, pudo calentar su casa para independizarse del clima, y finalmente introdujo las artes y la moneda, lo que significa intercambio y comercio.

La mujer todavía no había sido creada. La leyenda cuenta que Zeus hizo a la mujer y la envió a Prometeo y su hermano para castigarlos por haber robado el fuego... y también para castigar al hombre por haber aceptado el don.

La primera mujer fue Pandora. Fue hecha en el cielo y todos los dioses contribuyeron en algo para perfeccionarla. Afrodita le dio belleza, Hermes la persuasión, Apolo la música, etc... Así equipada, Pandora fue llevada a la Tierra y presentada a Epimeteo que la aceptó feliz, a pesar de los temores de su hermano, que no confiaba en Zeus y sus regalos.

Epimeteo tenía en su casa una habitación donde guardaba algunos objetos que no había alcanzado a repartir por la Tierra. Entre ellos un baúl. Poco a poco fue creciendo en Pandora una gran curiosidad por conocer el contenido de dicha caja; finalmente, un día quebró el sello y abrió la tapa para mirar dentro. Pero en ese mismo momento escaparon de la caja una multitud de plagas para atormentar a los hombres, como la gota, el reumatismo y los cólicos para el cuerpo, y la envidia, la ira y la venganza para el alma, y estos males se repartieron por todas partes.

Pandora se apresuró en cerrar la caja, pero ya era tarde, todo el contenido de la caja había escapado, exceptuando una sola cosa que yacía confundida al fondo, esa era la esperanza. Desde entonces, aunque los males nos acechen, la esperanza nunca nos deja por entero. Y mientras tengamos un poco de esperanza, ningún mal puede derrotarnos completamente.

Byron y Shelley también tomaron este tema y recién a comienzos de siglo XX, Franz Wedekind, reactualizó el tema con una obra de teatro: Der Buchte von Pandora, que más tarde se transformaría en "Lulú", la famosa opera de Alban Berg.

martes 6 de enero de 2009

Muere la eterna candidata al Nobel Inge Christensen

La poetisa danesa Inge Christensen, una eterna candidata al Premio Nobel de Literatura, ha fallecido a los 73 años de edad, informó este lunes su editorial Gyldental. Christensen era considerada como la escritora danesa más importante de los últimos años y su obra suele ser enmarcada dentro del género de la poesía experimental, aunque también incluye algunos trabajos en prosa.



La poetisa danesa Inge Christensen, una eterna candidata al Premio Nobel de Literatura, ha fallecido a los 73 años de edad, informó hoy su editorial Gyldental.

Uno de sus libros más conocidos es Alphabet, una serie de poemas con una estructura que corresponde, por una parte, al alfabeto de la A a la N, como su nombre indica, y por otra parte a la serie de los números de Fibonacci.

El primer poema de la serie tiene un verso, el segundo dos (1+1=2), el tercero tres (2+1=3) el cuarto 5 (3+2=5) y así sucesivamente.

La estructura de Alphabet es un ejemplo típico de la obra de Christensen, puesto que la escritora danesa procuró con frecuencia verter en la poesía formas propias de la matemática o de la música.

Además de Alphabet (1981) son conocidos sus poemarios Det (1969) y Sommerfluegledalen (1991) (El valle de las mariposas).

Este último libro esta compuesto de 15 sonetos en los que Christiansen desarrolla una simetría del dolor a partir de la observación de diversas formas de mariposas.

Aunque la Academia Sueca no llegó a concederle nunca el Premio Nobel, si la distinguió en 1994 con el llamado Premio Nórdico.

En 2006 recibió además, junto con el austríaco Peter Handke, el Premio Siegfrid Unsfeld de la editorial alemana Suhrkamp.

domingo 4 de enero de 2009

Otro secreto Nobel




CARMEN VILLAR MIR

Nunca la Guerra Fría hizo más difícil una elección. En 1958, la Academia Sueca concedió el premio Nobel de Literatura a Boris Pasternak «por su importante aportación tanto a la lírica moderna como a la tradición narrativa de la literatura rusa». Ha pasado medio siglo desde entonces y la institución hace públicos los documentos, diarios y promemorias referentes a las discusiones de aquel galardón, hasta ahora casi un «secreto de Estado» cultural.

En su junta del jueves 25 de septiembre de 1958, el Comité Nobel votó por unanimidad a Boris Pasternak. Le seguían el italiano Alberto Moravia y la danesa Karen Blixen (Isak Dinesen). La elección de Boris Pasternak, tomada con rapidez inusual, hizo poner el grito en el cielo al primer ministro y «padre de la Patria», el socialdemócrata Tage Erlander. En una reunión con su Gobierno el 23 de octubre de 1958, Erlander exclama malhumorado: «¡Maldita la Academia y la demostración contra la Unión Soviética que supone su elección del premio de Literatura».

En sus comentarios oficiales, el entonces Secretario permanente, Anders Österling, con especial apoyo de los miembros Sigfrid Siwert y Hjälmar Gullberg, escribe: «Durante nuestros estudios sobre su obra (refiriéndose a Boris Pasternak) hemos reforzado la convicción de que Pasternak es uno de los autores contemporáneos más importantes gracias a su dinámica atrevida y refinamiento artístico». Österling dio un giro de 90 grados ya que en 1957, al aparecer Pasternak entre los cuatro últimos candidatos, opinaba agriamente que «ese ruso es impensable» y que «aunque en términos generales parece más cercano que Juan Ramón Jimenez, no consigue como éste la misma resonancia pública. Darle el premio después de Jimenez sería una elección singular ante la opinión pública».

El motivo del cambio de opinión del secretario permamente, personaje que lleva la voz cantante en las discusiones e influye en sus colegas, fue la publicación de «Doctor Zhivago». Österling leyó ese relato en italiano y, comparándolo con «Guerra y Paz» de Tolstoi, escribió en el Diario de Estocolmo con admiración ante una obra que «con alma pura y sin propósito de caracter político, completa los criterios necesarios para un premio Nobel».

Tras la proclamación, la Union Soviética condenó a Pasternak y le prohibió que aceptara el premio. El autor telegrafió a Estocolmo con un escueto «no merezco tanto honor», mensaje que causó perplejidad entre los académicos y les causó nuevos quebraderos de cabeza.

sábado 27 de diciembre de 2008

Fallece Harold Pinter, Premio Nobel de Literatura 2005

Harold Pinter, uno de los principales dramaturgos del Reino Unido, falleció a los 78 años de edad luego de una larga batalla contra el cáncer, según informó este jueves su viuda, la también escritora Antonia Fraser.

"Él era fantástico y fue un privilegio vivir con él por más de 33 años", le dijo Fraser al periódico británico The Guardian.

Además de dramaturgo, Pinter era director de teatro, actor, poeta y activista político.

Sin embargo, fueron sus innovadoras obras de teatro como "La fiesta de cumpleaños" (1957) y "El portero" (1959) las que provocaron el mayor impacto en el público y la crítica.

Un impacto tal, que el adjetivo "Pinteresque" fue aceptado por el diccionario de Oxford, uno de los principales referentes de la lengua inglesa.

Prolífico y polémico

Durante su prolífica carrera escribió 29 obras, 21 adaptaciones para cine (entre ellas "La amante del teniente francés") y dirigió 27 producciones teatrales.

Celebración (1999) A lo largo de su vida ganó diversos galardones: el Premio Nobel de Literatura en 2005, el Premio Shakespeare, el Premio Europeo de Literatura, el Premio Británico de Literatura David Cohen y el Galardón Olivier, entre otros.

Alan Yentob, director creativo de la BBC, dijo de Pinter: "Fue una figura única del teatro británico. Dominó el mundo del teatro desde la década de los 50".

Además del reconocimiento que obtuvo por su producción literaria, Pinter era conocido por sus opiniones políticas de izquierda, e hizo pública su oposición a la política exterior de Estados Unidos y del Reino Unido.

También fue un gran defensor de la Revolución cubana y de su líder Fidel Castro, y formó parte del Comité Internacional para Defender a Slobodan Milosevic, cuando el ex presidente serbio estaba preso en La Haya, Holanda, acusado de genocidio y otros crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia.

martes 23 de diciembre de 2008

La melodía de las palabras

Se ha convertido en el más famoso de los escritores japoneses pero también en uno de los más exitosos novelistas de su tiempo. Hombre de bajo perfil, ha construido una obra en base a la calidez de su estilo y a la intensidad de sus personajes. Sin embargo, sólo queda admitir que la seducción que ejerce su literatura continúa siendo un exquisito misterio contemporáneo.


La literatura de Haruki Murakami está profundamente conectada al hecho musical. Como a Julio Cortázar y a Nick Hornby, a Murakami la música -en su caso y en el del autor de "Final del juego", el jazz; en el de Hornby, el pop y el rock- lo guía, lo empuja e inspira hacia la construcción de escalas sonoras que se sirven no de notas específicamente sino de palabras.

Probablemente esta cadencia omnipresente, disparada por la virtud de generaciones enteras de músicos de jazz, sea una de las claves de la escritura del gran autor japonés.

Sus historias prefiguran una intención musical. Son un proyecto literario nacido en las aguas fluctuantes de lo no escrito. La literatura de Murakami, suave, simple y atrevida en sus líneas argumentales, se desarrolla cual una obra jazzística que ha encontrado un espacio perfecto donde crecer y refugiarse.

Murakami ha contado en varias ocasiones que, al igual que sucede en el jazz, él no se autoimpone un itinerario. Sencillamente parte de una idea (en el caso de "After Dark" todo nació con la imagen de una chica en un bar y su conversación con un joven músico) y luego improvisa. Sigue adelante.

"Aún hoy, al sentarme frente al teclado de la computadora, pienso que estoy ante un piano y me pongo a tocar, y ya tres décadas después de haberme vuelto un escritor profesional, sigo aprendiendo mucho de la escritura de la buena música. Por ejemplo, todavía tomo la constante autorrenovación de la música de Miles Davis como modelo literario", dijo hace unos meses en una entrevista realizada por Juana Libedinsky para el diario "La Nación".

Sus novelas son generalmente atravesadas por elementos ficcionales o que uno podría suponer no aferrados al mundo real. Poseen una cuota de existencialismo moderno que las ubica en un lugar distinto al del realismo literario pero, también, una pizca de delirio posmoderno que las aleja del surrealismo. Y nadie podría alegar que Murakami es un autor vanguardista.

Su trabajo se impone a través de la textura de las frases, siempre cálidas y amables incluso en el drama, el elemento disparador que permite ese salto a la estructura de lo cotidiano, y el ritmo y el contra-ritmo implícitos en sus estructuras. En ocasiones, Murakami avanza a gran velocidad mediante el uso de extensos e iluminados diálogos para luego poner freno a ese devenir en la forma del retrato minucioso de una escena o del viaje fantástico al interior de alguno de sus personajes.

El misterio es una de las constantes en la obra de Murakami, y no es un misterio radicado específica o exclusivamente en la trama de sus novelas sino en la extraña ansiedad que provoca en el lector. Leer a Murakami es, en parte, querer desentrañar un enigma que trasciende la historia misma.

"Porque, seguro, algo raro sucede entonces, algo muy particular y que no pasa con ningún otro autor que yo recuerde. Uno empieza a leer un nuevo Murakami y se siente un poco incómodo y hasta irritado por ciertos tics y guiños al lector, que se supone cómplice de entrada. Y cuando uno comienza a preguntarse si se habrá terminado el amor o uno ya estará más allá de todo esto, algo hace clic (algo que hasta es posible que se trate de una cuestión no decididamente literaria) y nos descubrimos, otra vez, rendidos y encantados y con una sonrisa en la boca mientras pasan las páginas", ha escrito Rodrigo Fresán.

Bolaño, conquistador



Roberto Bolaño, uno de los escritores latinoamericanos que ha ido conquistando los medio literarios en Europa y resto del mundo, ahora se perfila (pese a su desaparición física) a conquistar el mercado libresco de los Estados Unidos, pues eso ningún escritor salvo García Márquez lo ha logrado. Ahora vemos que de forma arremetedora Bolaño está conquistando a los conquistadores en su propio país; un gran logro latino.


St. Marks bookshop es el templo de las librerías independientes que aún resiste en el corazón del East Village de Manhattan. En uno de sus stands, esperan apiladas un buen número de copias de 2666. Ejemplares que además ostentan un preciado reclamo: ser el número uno en ventas de la tienda, tanto en novelas de ficción como no ficción, incluyendo toda la literatura norteamericana, desde hace semanas. "¡No había visto un éxito igual desde que Gabriel García Márquez ganó el Premio Nobel hace 25 años!", exclama Michael Russo, manager de la mítica librería.

Ha pasado más de una década desde que Jorge Herralde, propietario de la editorial Anagrama, apostara por Roberto Bolaño como un autor clave, publicando Estrella Distante en 1996, en España. Poco podían imaginar los más fieles a los trabajos de Bolaño que, doce años más tarde, y cinco después de su muerte, al otro lado del océano, la todopoderosa crítica literaria estadounidense también le estuviese proclamando en estos días como nuevo "Gabo". "Si en los 90 fue la canonización norteamericana del escritor alemán W.G. Sebald como uno de los escritores extranjeros más influyentes de su tiempo, en esta primera década del nuevo siglo, es el turno del novelista y poeta Roberto Bolaño", sentencia la influyente revista especializada N+1.

lunes 22 de diciembre de 2008

Una temporada con Rimbaud


Todas las personalidades que el poeta fue adquiriendo y desechando en una imparable huida hacia delante: un bohemio en París y en el Londres victoriano, en un mercenario en Java y en un hábil traficante de armas y explorador en África Oriental. Una biografía que deja "crecer" a Rimbaud.


A menudo sucede que la vida de los grandes hombres y mujeres no tiene el interés que su obra parece anunciar. En este sentido, el poeta Arthur Rimbaud (1854-1891) es el sueño de todo biógrafo.

Y si a una vida intensa y apasionante se le añade la esmerada pluma de Graham Robb, gran especialista en la literatura francesa del XIX, el resultado es una biografía tan fascinante como el personaje retratado, que ha sido finalista del prestigioso Premio Samuel Johnson de no ficción.

Este libro recorre tres continentes y las múltiples personalidades que el artista fue adquiriendo y desechando en una imparable huida hacia delante. Así le vemos convertido en un poeta bohemio en el París inmediatamente posterior a la Comuna y en el Londres victoriano, en un mercenario en Java, y en un hábil traficante de armas y explorador en África Oriental. Ya como pequeño delincuente estudiantil, Arthur Rimbaud estableció un modo de comportamiento que mantuvo el resto de su vida, descartando identidades según las adquiría y rompiendo todas las convenciones establecidas a su alrededor.

Esta biografía lleva a Rimbaud más allá de la perpetua adolescencia en la que permanecía anclado en la imaginación colectiva, y nos revela el abanico de sus transformaciones. De la mano del autor, asistimos sin aliento a su llegada desde provincias a París, y luego a Londres, su reinvención de la poesía y su turbulenta relación pasional con el también poeta Paul Verlaine, que culmina con el «incidente de Bruselas».

A partir del momento en que abandona, a los diecinueve años, la literatura, legando al mundo una de las obras poéticas más importantes del siglo XIX, su vida se hunde en un misterioso y aventurero anonimato, y es mérito de Robb el rigor con que reconstruye documentada y minuciosamente su existencia errante, corrigiendo los errores y silencios de anteriores biografías.

Aquí puede leer un fragmento del libro: Arthur Rimbaud

domingo 21 de diciembre de 2008

ENTREVISTA


Augusto Rubio: “El periodismo literario
salvaría a los diarios de quedarse sin lectores”

Premiado recientemente con el primer lugar en el Concurso Nacional de Periodismo CVR+5, organizado por el Consejo de la Prensa Peruana y el Movimiento Ciudadano “Para que no se repita”, el escritor y periodista chimbotano Augusto Rubio Acosta conversa en exclusiva con “La Industria de Chimbote” para darnos mayores alcances de este triunfo tan significativo y su opinión particular sobre la tarea periodística en el Perú.

Ricardo Ayllón

foto 1

Previo a este importante premio, obtuviste el año pasado uno similar convocado por el Ministerio de la Mujer.
Sí. Fue también un Premio Nacional de Periodismo al que me presenté con una crónica cuyo tema era en esencia el de la mujer postergada que lucha por alcanzar la dignidad. Mi texto, titulado “De cómo alcanzar la libertad”, estuvo basado en la historia e imagen de una mujer porteña reconocida por muchos chimbotanos, la luchadora social Tía Sara-Sarandonga.

Entonces la coincidencia entre estos premios es que ambos recaen en el mismo género, la crónica, y en que se trata de premios nacionales. Y la diferencia, en que el último está orientado al tema de los derechos humanos basado en los hechos producidos por la reciente guerra interna. ¿Cuál fue tu primera impresión al enterarte que ganaste este segundo concurso?
Antes que nada debo decir que cuando me enteré que participaban doscientos sesenta y dos trabajos, sabía que tenía menos posibilidades que en el concurso del Ministerio de la Mujer donde se presentaron escasamente ciento ochenta. Además que este certamen, el de la CVR, es de mayor alcance pues han intervenido periodistas de todas las regiones del Perú. Sin embargo, de pronto me llamaron a Chimbote para decirme que era finalista y que debía venir a Lima para la premiación oficial el cuatro de diciembre. Ya cuando recibí el veredicto final del jurado, mi primera impresión fue de sorpresa, pero luego me sentí muy bien; y es que como vengo escribiendo crónicas desde hace muchos años, sentía que por fin alguien se estaba fijando en mi trabajo, cosa que no ocurre en mi ciudad natal donde tengo la impresión que no se han dado cuenta de las cosas que escribo.

¿Y por qué la crónica, Augusto? Me parece que te estás involucrando casi exclusivamente en este género debido a que te produce un sentimiento especial, quizás en él te sientes más cómodo o auténtico.
Yo estudié periodismo en San Marcos y desde ese tiempo ya hacía crónicas; mi aproximación a la literatura creo que se produce como una consecuencia de ello. Sin embargo, durante los últimos años la literatura ha permitido desarrollar mucho mejor mi labor como cronista, llegando a hacer lo que se conoce como periodismo literario, es decir la crónica enriquecida por las herramientas de la literatura, como el usar la ruptura de los tiempos o narradores simultáneos; elementos en los que un periodista que no tiene que ver nada con la literatura, no se fija.

¿Tienes algunos referentes peruanos o extranjeros?
Sí, tengo varios. Entre los de afuera, principalmente Kapucinsky, Villoro y Lee Anderson. Y entre los peruanos, me gusta mucho lo que hace Julio Villanueva Chang y quienes escriben en la revista “Etiqueta negra”. Soy un entusiasta lector de revistas latinoamericanas de crónica.

¿Realmente crees que le vendría bien al lector de diarios el que se haga más periodismo literario?, ¿no te parece que se corre el riesgo de confundir al lector al ponerlo en el delgado hilo que separa la información real de la ficción?
No, al contrario. Me parece que es necesario el periodismo literario porque cada vez menos gente lee periódicos y, en esa medida, este género periodístico enriquece y hace más sabrosa la lectura. No me cabe la menor duda de que esto salvaría a los periódicos de quedarse sin lectores.

foto 2


Siento que hay una característica específica en tus temas, el universo de lo marginal cuando se trata de Chimbote; y por otro lado, el de la violencia política que has plasmado en parte de tu narrativa y ahora en este premio. ¿Coincides con ello?
El hecho de que haya escrito cuentos, crónicas y hasta poemas sobre espacios marginales y sobre gente desposeída o que no tiene voz, es de algún modo solo una coincidencia, pues no es el único tema, manejo otros. Actualmente, por ejemplo, estoy concluyendo la segunda edición de mi libro de crónicas “Mundo cachina” y allí se verá cómo he diversificado mi temática. Además estoy preparando una selección de cuentos sobre violencia política en Áncash, donde notarás que hay numerosos autores que han escrito sobre este tema en nuestra Región, y que la gente no conoce.

Hablemos de la crónica con la cual has ganado este premio. ¿Cómo conociste al personaje y qué te llevó a escribir sobre él?
Conocí a Hernán Mayhua cuando yo tenía dieciséis años. Era 1990, recién llegaba a Lima a estudiar, y me instalé en una pensión de muchachos de provincias en el distrito de Pueblo Libre, en una calle llamada General Clement. Fue en ese lugar donde conocí a Hernán, un joven que recién llegaba de un caserío que se llama Aranhuay, en Ayacucho. Él trabajaba en esta pensión limpiando los servicios higiénicos y haciendo todo tipo de mandados. Se trataba de un tipo bastante callado y su característica era que usaba unos enormes mocasines regalados por la familia de la casa, por eso le pusimos el sobrenombre de “Zapatazo”. En esos años Sendero Luminoso había comenzado a entrar con fuerza en Lima y los famosos apagones eran permanentes. Mi amistad con Hernán fue muy intensa porque conversábamos continuamente, y como su vida me pareció interesante, comencé a tomar nota sobre ella en una libreta. A él lo conocí en el 90, pero lo dejé de ver unos años, tiempo en el que trabajó en una bodega, luego él puso su propia bodega, en la calle Cueva de Pueblo Libre, donde lo volví a encontrar y a conversar nuevamente de las atrocidades que había vivido en su pueblo: cómo fue que su madre desapareció, cómo su hermana fue violada y cómo le cortaron una oreja. Sentía que todo aquello era material que en algún momento me iba a servir, y mantuve guardada esta libreta de apuntes durante todos estos años; cuando se presentó la oportunidad del concurso la recordé, me puse a buscarla entre mis papeles viejos y, cuando la hallé, decidí darle forma a esta crónica.
Fue como exhumar un tema enterrado de tu juventud.
Así es. Aunque en lo personal fue también una situación interesante en la medida en que así como Hernán fue un desplazado por la violencia, un desarraigado viviendo en Lima, yo me sentía igual porque venía de Chimbote, donde en ese tiempo no había universidad, y me asumía como un trasplantado en otro lugar.

El jurado de este concurso ha estado conformado por periodistas altamente calificados, como Enrique Zileri, director de la revista “Caretas”, entre otros. ¿Ellos han dado una opinión personal de tu crónica?, ¿se han referido a los criterios específicos por los cuales obtuvo el primer lugar?
Sí, para empezar sentían curiosidad por conocerme. Conversé con Alberto Ku King y Enrique Zileri, quienes, además, se mostraron interesados en saber más sobre el tema de la crónica y el personaje. Ellos han manifestado que a pesar de que mi premio fue en prensa regional, si habría habido una fusión entre prensa regional y nacional, el mío hubiera sido el ganador ya que el otro texto solo fue un informe periodístico, un texto más esquemático; y Zileri, por ejemplo, manifiesta que él prefiere que se quiebre el contexto netamente informativo, que aparezca, por ejemplo, el personaje con su propia voz. Respecto al acta firmada por el jurado, éste señala que los méritos del texto recaen en las características narrativas y, sobre todo, en la visión particular del protagonista; además, que se hace una polarización entre los dos tipos de violencia; en este caso la violencia citadina, donde entro yo como personaje, y la del campesino desplazado.

Este premio junto con el anterior, y esta suerte de bagaje que comienzas a obtener como cronista, ¿hacia dónde crees que te está llevando?, ¿qué planes o qué perspectivas ves para tu carrera periodística?
Quizá no esté bien que yo lo diga, pero una de las posibilidades que se me ha presentado es escribir en la que considero la revista más importante del país, como es “Caretas”. Ya escribí mi primera crónica sobre un partido del Alianza Lima que se ha publicado la semana pasada en la revista. Junto con ello, creo que seguiré inmerso en este bello género que se ha hecho tan inherente a mí; además continuaré haciendo talleres de periodismo, seguiré con mi narrativa y mi poesía; ya tengo un poemario listo que he titulado “Poemas de cualquier tarde”, que es una recopilación de mis dos libros anteriores con textos recientes.

Hay mucho por hacer, entonces.
Así es. Y quiero aprovechar esta conversación para agradecer a mi familia que es pequeña pero que siempre ha creído en mí. Agradecer a los escasos lectores que tengo, y decirles que voy a seguir escribiendo porque la vida que tengo me la he forjado así, escribiendo. Finalmente, que lo positivo de estar desempleado por un largo periodo de tiempo es que me ha permitido leer a mis anchas y escribir con libertad. Eso no quiere decir que no esté buscando un trabajo, lo que ocurre es que los medios de Chimbote no se ajustan a lo que yo escribo; están en otra onda, solo les interesa los escándalos políticos, lo mediático y el fútbol. No hay espacio para las cosas que hago, para las crónicas que escribo.

Leyenda Foto 1: (Sin leyenda).
Leyenda Foto 2: GALARDONADO. Junto a Enrique Zileri y una colega chiclayana, durante la entrega de premios.
Fuente: La Industria de Chimbote

jueves 18 de diciembre de 2008

Colocan una placa de homenaje a Jim Morrison en el bar en cuya barra orinó


El cantante de The Doors Jim Morrison habría cumplido mañana 65 años, un día que sus seguidores quieren recordar su genio y excentricidad con una placa conmemorativa en un bar del que fue expulsado por orinar en su barra.


Apodado "El rey lagarto" por su hipnótica personalidad artística, Morrison, fallecido en 1971 por una sobredosis, siguió al pie de la letra la máxima del rock de morir joven, lo que convirtió su ecléctica figura en un mito que aún perdura.

Su tumba, situada en el cementerio Pere Lachaise de París, ciudad donde el vocalista falleció, se ha convertido un centro de peregrinación donde acuden sus fieles de todas las edades para ver el lugar donde descansan los restos de Morrison.

Su espíritu indomable sigue vivo en Los Ángeles (EEUU), donde se forjó la banda que le daría a conocer, The Doors.

Un mural de tres pisos de altura perpetuó su joven imagen en un edificio de la playa de Venice, área en la que residió el cantante en la década de los años 50, aunque el rastro de Morrison se extiende por Santa Mónica o el famoso Sunset Bulevar, por donde el grupo solía juntarse para dar conciertos, grabar sus discos y entretenerse por la noche.

Uno de esos locales, aún abierto, es el Barneys Beanery de West Hollywood, un bar de carretera de la ruta 66 donde solía acudir el cantante y de donde fue echado un día en la década de los 60 por orinar en la barra.

Los propietarios del establecimiento han decidido rendir un particular homenaje al recuerdo de Jim Morrison con la colocación mañana de una placa en el mismo sitio en el que el artista se alivió sin pudor.

El acto, retransmitido en directo por algunas emisoras de radio, estará acompañado de un firma de discos de The Doors por parte de dos antiguos miembros de la banda, el teclista Ray Manzarek y el guitarra Robby Krieger, quienes harán memoria de su experiencia en el grupo.

La carrera de The Doors fue corta, poco más de cinco años, pero fulminante e intensa. En 1966 Jim Douglas Morrison, un poeta rebelde y amante del cine, conoció a Manzarek, un pianista apasionado por el "Rhythm and Blues" en la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA). Más tarde se unieron a John Desmore con su batería y a la guitarra de Krieger.

Sus primeros pasos en fueron en 1967 interpretando blues en un establecimiento de Sunset Bulevar.Ese mismo año sacarían uno de sus grandes éxitos, el tema "Light my fire".

Tras perder su timidez inicial, Morrison comenzó a escandalizar y a provocar al público desde el escenario, una exhibición irreverente que mezclaba con drogas y alcohol y que terminó conduciéndole a su autodestrucción.

Su trágico final llegó la madrugada del 2 al 3 de julio de 1971, cuando tenía 27 años.

El cadáver del cantante fue hallado por su novia Pamela Courson, quien también moriría por sobredosis tiempo después en la bañera del apartamento que habían alquilado en la capital francesa.

La truculenta vida de "sexo, drogas y rock and roll" que había llevado Morrison desagradó tanto a su familia que se negaron a repatriar su cuerpo a EEUU por vergüenza, por lo que finalmente fue enterrado en París.

El legado de Jim Morrison y "The Doors", banda que se disolvería en 1973 después de publicar dos álbumes sin su vocalista original, fue llevado al cine por el realizador Oliver Stone en 1991.

Con motivo de los 40 años del nacimiento del grupo se reeditaron en 2007 los temas más famosos de la historia del grupo en un doble álbum recopilatorio llamado"The very best of The Doors".
El disco incluyó 34 canciones entre las que se encontraban himnos del rock como "Break on through", "Light my fire", "The end", "L.A. woman", "Roadhouse blues", "Touch me" o "Hello I love you".

Víctor Hugo nunca besó a Alejandro Sawa, el héroe de los bohemios españoles


La profesora de la Universidad de Granada Amelina Correa ha desmontado la leyenda del beso que el escritor Alejandro Sawa recibió en París de Víctor Hugo, en "Alejandro Sawa. Luces de bohemia", Premio Antonio Domínguez Ortiz de Biografías 2008 por su "exhaustiva labor de investigación".

Alejandro Sawa, bohemio español


La biografía determina y concreta fechas, hechos y viajes del "bohemio heroico" que fue Alejandro Sawa y desmonta leyendas como la de que Hugo le besó en la frente, a resultas de lo cual Sawa ya nunca volvió a lavarse la cara para no borrar el ósculo del genio, una costumbre de la que presumía por los tugurios madrileños.

En 2009 se cumplirá el centenario de la muerte de Sawa, en quien Valle-Inclán se inspiró para su Max Estrella, protagonista de "Luces de bohemia", y que nació en 1862 en Sevilla y pasó parte de su infancia en Málaga.

Amelina Correa explicó que Sawa "desarrolló su trayectoria literaria en Madrid y París a finales del siglo diecinueve y principios del veinte, pertenecía a una familia proveniente de Grecia que se asentó en la localidad sevillana de Carmona para, desde ahí, dar el salto a la capital hispalense".

"He podido rastrear y documentar esa diáspora de sus antecesores desde la Esmirna pre-turca hasta el número 26 de la calle de San Pedro Mártir en Sevilla, morada en aquellos tiempos de abogados, procuradores, militares y prósperos comerciantes en la que nacería Alejandro en 1862", añadió.

En la misma calle sevillana nacieron varios años después su luego amigo Manuel Machado, que le dedicará un conocido y hermoso "Epitafio" en verso a su muerte, y Rafael de León, tal y como hoy lo recuerdan sendas placas conmemorativas -el único que carece de placa en la calle es Sawa, lamentó Correa-.

Entre las aportaciones de su investigación, Correa destacó "numerosas fechas como, por ejemplo, el traslado de su padre desde la señorial Carmona a la capital sevillana, el posterior traslado de toda la familia a Málaga, el viaje del todavía adolescente Alejandro a Madrid, donde pronto le seguirá su familia, y una datación que desmiente numerosas informaciones erróneas sobre sus, en realidad, dos viajes a París, y no sólo uno como hasta ahora algunos creían".

"Me ha conmovido especialmente la lectura del epistolario íntimo que mantuvo con su compañera y luego esposa Jeanne Poirier, traducido ahora por primera vez al español y por el que descubrimos que su fructífera estancia en París no sólo le propició el intenso contacto con la literatura simbolista, acentuándose aún más su muy marcado culto hacia la belleza, sino que fue también la ciudad de sus enormes deudas", señaló la biógrafa.

Esas deudas se debieron a préstamos motivados por "las visitas fugaces al Casino belga de Spa en busca de la piedra filosofal de la ruleta", señaló Correa en alusión a los intentos de Sawa de dar con un método para ganar en este juego.

"Una vida literaturizada que acabó incorporándose en la esencia literaria del personaje valleinclaniano de Max Estrella, que encarna la tragedia absurda de tantos escritores que acabaron fracasando en la turbia e inestable vida cultural de la España de finales del siglo XIX y comienzos del XX", añadió en referencia a las múltiples alusiones al escritor-personaje que han hecho tantos escritores de su época y posteriores.

Los primeros contactos de la biógrafa con Sawa y con su única heredera, Carmen Calleja, datan de 1989 con motivo de un estudio que realizaba sobre su novelística y que editó en 1993, ampliándolo después con la publicación de diversos artículos en revistas especializadas.
Nota: para saber algo más de Sawa, lean el prólogo que le hace Rubén Darío y el epitafio de su eterno amigo Manuel Machado a su libro postumo "Iluminaciones en la sombra".

CONVOCATORIA DE POESÍA: DEL ESCRITOR ROY DÁVATOC

Desde Lima he recibido la petición de un amigo poeta, quien muy humildemente me solicitó que le ayudace a difundir su convocatoria de poesía. Y como en ASESINOS DE LA ILUSION hablamos de cultura, aquí les dejo con lo posteado.

Desde mi humilde morada, reciban mis sinceros afectos y mi agradecimiento por todo este año que hemos venido compartiendo desde una tristeza hasta una sonrisa desesperada. Ha sido para mí un año muy emotivo, de logros que me han costado lágrimas hasta penas que han causado risa.

Esperando estén bien en unión de todos sus amados seres es menester para mí pedirles un favor que no sólo me colmará de alegrías sino de emociones y agradecimientos a la vida; ya que al recibir tan sólo una palabra con respecto a este tema ya me doy por servido.

Esta es una convocatoria de poesía que nace después de mantenerme despierto casi 31 horas; y nace pues de la idea genial de un amigo que estimo mucho, Walter Faila;poeta argentino. Con el afán de hacer lo que me apasiona me atrevo contra todo pronóstico a dar a la luz un trabajo-humilde y sincero pero de todo corazón- que me ha hecho contener todo un mundo de sentimientos.

El tema de dicha convocatoria es la relación de padre (o madre)- hijo y consta de tres poemas por persona como máximo a este e_mail:




Un fragmento del poema ganador será cabecera del poemario que me animo a publicar: "Confesiones para Raziel"

La fecha límite para la recepción de los poemas es hasta el día 22 / 12 / 2008; y los resultados se darán a saber el día 25 / 12 / 2008.

De antemano quedo muy agradecido por su tiempo prestado.

Con afecto.

Roy Dávatoc

Perú

lunes 15 de diciembre de 2008

La frontera en la literatura latinoamericana


Cuando pensamos en literatura latinoamericana inmediatamente nos remitimos a los escritores de la segunda mitad del siglo XX, conocidos como los autores del boom. Sin embargo, no podemos pensar en este diverso grupo como producto de la generación espontánea, ya que si rastreamos la producción literaria latinoamericana del siglo XIX podemos encontrar allí algunos antecedentes difíciles de ignorar. Pero, además, debemos pensar también el papel que jugó la frontera en el desarrollo de esta literatura, pues, a diferencia del siglo XIX, esta generación de escritores trató de alejarse de las ciudades americanas artificialmente europeizadas, para buscar en la frontera el verdadero ethos latinoamericano.

Uno de los primeros autores que quiso pensar la identidad latinoamericana fue Domingo Faustino Sarmiento. En su novela Facundo, civilización o barbarie, el argentino presenta una dicotomía entre la ciudad civilizada, representada en Buenos Aires, y el interior bárbaro, representado en las pampas y en las figuras de los federalistas Juan Manuel de Rosas y Facundo Quiroga. Sarmiento buscaba ofrecer una interpretación criolla de la identidad latinoamericana, pero el arraigo de la cultura europea en este continente, especialmente en Argentina, confundió al autor, que terminó ofreciendo una versión desprevenidamente europea.

Durante los primeros años del siglo XX, la Primera Guerra Mundial y la Revolución Mexicana generaron un desencanto en el continente americano hacia lo europeo y una reivindicación de los valores indígenas. En este contexto empezaron a echarse las raíces de una nueva forma de hacer literatura, que comprendía géneros como la novela de la tierra, el indigenismo y el realismo mágico. Con estas nuevas formas, que se alejaban de la influencia europea, se buscaba explorar la relación existente entre los valores urbanos y los del interior para determinar la verdadera esencia de lo latinoamericano. Estos escritos no pueden ser considerados estrictamente novelas de frontera, pero se acercan a ella en busca de una identidad verdadera.

La Vorágine, del escritor colombiano José Eustasio Rivera, es un claro ejemplo de lo que se han llamado novelas de la tierra. Esta obra narra la vida de un hombre que abandona su finca ganadera para ir a buscar suerte en las junglas de la frontera colombo-venezolana en la exploración de caucho, de manera similar a como los españoles se aventuraron en la temprana colonia en la búsqueda del Dorado. Es sorprendente que no sólo Rivera interna sus narraciones en los territorios más alejados de la “civilización”, pues en otros autores, como el uruguayo Horacio Quiroga, también se pueden encontrar experiencias parecidas.

La novela indigenista tuvo en algún momento gran prestigio académico, pues las ciencias sociales empezaron a simpatizar con la causa indígena durante los años sesenta. Aquí vale la pena mencionar la sensibilidad de la literatura para explorar temas que en la ciencia estarían de moda algunos años más tarde. Autores como Jorge Icaza, José María Arguedas y Ciro Alegría desenterraron el pasado indígena en busca de elementos que permitieran consolidar la identidad continental. Estos autores no siempre pretendían poner al indio como el verdadero hombre americano, sino que buscaban incluir aspectos indígenas, que históricamente habían sido ignorados, como determinantes de nuestra identidad.

Finalmente está el realismo mágico, tal vez el genero que mejor conocemos los colombianos de los tres aquí mencionados, gracias a la notable influencia de Gabriel García Márquez. Este tipo de novelas se aleja de la supuesta superioridad de las grandes ciudades y propone buscar la identidad latinoamericana en sociedades pobres y con alto grado de mestizaje, como la de la costa Atlántica colombiana. La idea, al igual que en los otros casos, no es desentrañar la fuente de la identidad continental, sino explorar diferentes facetas de nuestra forma de ser, para así construir una verdadera identidad que no deje elementos importantes al margen de las interpretaciones.

Como se puede ver, la literatura latinoamericana del siglo XX quiso corregir las distorsiones que nos habían dejado los autores del XIX para desenmascarar al verdadero hombre americano, que en alguna medida sigue sin ser revelado. Se podrían hacer aquí muchas reflexiones más acerca de cómo la literatura ha buscado lo verdaderamente americano en la frontera, pero para encontrarlo es necesario acercarse más a la obra de estos autores. Por este motivo, queremos invitarlos a leer a escritores como Alejo Carpentier, Miguel Ángel Asturias, Rómulo Gallegos, Augusto Roa Bastos, además de los que ya nombramos entre muchos otros más. Tal vez sea en la literatura donde logremos encontrar la identidad que llevamos ya varios años buscando.

Para Le Clézio, la literatura no puede cambiar el mundo


Jean Marie Le Clézio, ganador este año del Premio Nobel de Literatura, pintó el anterior domingo, a pocas horas de recibir el mayor galardón literario del planeta, un panorama pesimista de las posibilidades que tiene la literatura para generar cambios en la sociedad, aunque al mismo tiempo la consideró de una importancia capital e inédita.

“Desde hace algún tiempo el escritor ha dejado de tener la arrogancia de creer que puede cambiar el mundo o de que sus relatos y novelas forjan un mejor modelo de vida. Hoy sólo quiere ser testigo”, consideró el autor francés en Estocolmo.

Incluso a ese papel de testigo se llega en contadas ocasiones, dio a entrever el narrador de 68 años durante su discurso en el antiguo auditorio de la Bolsa de Estocolmo. “El escritor quiere ser testigo, pero la mayor parte del tiempo no es más que un simple voyeur”.

Autor de más de 30 libros, Le Clézio tomó el título de su discurso, “En el bosque de las paradojas”, de una frase del literato sueco Stig Dagerman, que alude a un escritor que “todo lo que quería era escribir para aquellos que pasan hambre, y ahora descubre que sólo quienes tienen suficiente para comer cuentan con el suficiente ocio como para preocuparse por su existencia”.

Le Clézio afirmó que comparte el pesimismo y la desazón de Dagerman más que el “análisis comprometido” del filósofo italiano Antonio Gramsci o “la apuesta desilusionada por el libre albedrío” de su compatriota Jean-Paul Sartre.

A pesar de todo ello, el nuevo Premio Nobel consideró que la literatura es hoy más necesaria “que en tiempos de Byron o Víctor Hugo”. Y es que los escritores, añadió, son los encargados de velar por la lengua, y por lo tanto es imposible prescindir de ellos. “La lengua es el invento más esplendoroso de la humanidad. Va por delante de todo, y de todo forma parte”.

El autor también adoptó una postura crítica ante los avances informáticos e internet, que podrían contribuir a formar una “nueva élite” debido a la imposibilidad de que todo el mundo cuente con un acceso igualitario a la tecnología. Pero defendió sus posibilidades como difusores de noticias y el consecuente poder para evitar conflictos. “Si entonces hubiese existido internet, tal vez la trama criminal de Hitler no habría podido triunfar”.

La búsqueda irresuelta y plagada de contradicciones llevada a cabo por todo escritor sirvió a Le Clézio para retomar el símbolo del movimiento a través de un bosque espeso, que enlazó a su vez a sus experiencias en el extranjero y en especial su relación con los indígenas en Centroamérica.

Yoko Ono presentará un carro fúnebre como parte de su nueva exposición


La retrospectiva cubre cincuenta años de la obra de la artista de origen japonés, viuda de John Lennon, y estará abierta al público hasta el 15 de marzo en el Baltic Centre for Contemporary Art de Gateshead, al norte de Inglaterra.

Los visitantes pueden alquilarlo para dar una vuelta en él en el asiento delantero, según precisan los comisarios.

"No quiero asustar a la gente sino sólo hacerla comprender lo valioso que es cada día", explicó Ono en declaraciones al diario The Guardian.

Ono, que fue una destacada representante del movimiento Fluxus, ha escrito en las paredes del Baltic frases como "Quédate hasta que la sala se vuelva azul" o "Esta sala se evapora cada día".

La artista invita también al visitante a expresar por escrito sus pensamientos sobre su madre. Ono dijo haber tenido esa idea pensando en Lennon porque "siempre hablaba de su madre, que tuvo un papel muy importante en su vida".

"Yo misma siento que no le dije lo suficiente a la mía que la amaba, así que me encanta la idea de que cada cual exprese sus sentimientos para con su madre", señaló la artista.

En otras piezas, consistente en un casco con piezas de rompecabezas de color azul, Ono anima al visitante a llevarse "un trozo de cielo porque todos somos parte de los otros".

El mensaje principal, tratándose de Yoko Ono, es naturalmente la paz y el amor.

"Espero que la gente se interese más por la paz y el amor. Creo que es muy importante", señaló Ono, quien recordó que cuando ella y Lennon se dejaron fotografiar en la cama desnudos para predicar justo eso, mucha gente se reía.

"Pero no creo que ahora se rían", comentó.

La argentina Lidia Barugel gana el premio Juan Rulfo de novela corta en París


La argentina Lidia Barugel ganó hoy el Premio Juan Rulfo 2008 de novela corta por su obra "Otilia Umaga, la mulata de Martinica", por delante otros cuatro finalistas, todos ellos de nacionalidad española.

La bonaerense se hizo con el galardón entre 5.836 candidatos que enviaron sus textos a París, donde se fallaba el premio convocado por la cadena "Radio Francia Internacional", el Instituto Cervantes, el Instituto de México en París, la Casa de América Latina, el Colegio de España y el periódico "Le Monde Diplomatique".

La novela de Barugel, "de gran fuerza evocadora y coloridos personajes", según la descripción del jurado, sumerge al lector "en una atmósfera de lujuria y exotismo".

La novela desarrolla "una terrible confrontación de costumbres atávicas de dominación y transgresión entre ambos sexos y en diferentes temporalidades", según los responsables del premio.

Los otros cuatro finalistas que optaron a los 9.000 euros (unos 12.100 dólares) del premio, fueron los españoles Santiago Casero González, por "Huellas de lo humano"; Juan Manuel Sainz Peña, por "La edad de los Héroes", Javier Coromina Doisy, por "Tuve que ir"; y Andrés Almagro González, por "Libro de Arena".

fuente: EFE

Se dieron a conocer los ganadores del premio Juan Rulfo de cuento

Cartel del premio


Las obras Los anacrónicos y La mensajera, del escritor mexicano Ignacio Padilla y del estadounidense Jorge Dávila Miguel (nacido en Cuba), respectivamente, se alzaron con el galardón entregado en París (Francia).

Los premiados, que recibirán 5.000 euros (unos 6.750 dólares), se impusieron a otros 485 candidatos que enviaron sus textos al concurso convocado por la cadena Radio Francia Internacional, el Instituto Cervantes, el Instituto de México en París, la Casa de América Latina, el Colegio de España y Le Monde Diplomatique.

En Los anacrónicos, de Padilla, "la celebración solemne y pomposa de una victoriosa batalla da lugar al despliegue de torvas pasiones entre los miembros de la asociación de ex combatientes", lo que recrea "un mundillo de honores y medallas de pacotilla que el narrador, con violento sarcasmo, desmitifica", indicó el jurado.

La mensajera, de Dávila, es una obra "con un lenguaje sobrio y preciso" en el que "el narrador sitúa los hechos en un país africano en guerra", explicó el jurado cuando anunció el premio en un comunicado.

Este relato versa sobre "la construcción de una balsa capaz de transportar material bélico de una orilla a otra, en miras de una próxima batalla", que "se erige en el épico desafío de un simple sargento", agregó.

Por otro lado, la argentina Lidia Barugel ganó en la categoría de novela corta por su obra Otilia Umaga, la mulata de Martinico.

En el apartado de fotografía de la Unión Latina, fallado en el mismo evento, el galardón fue a parar a la venezolana Katrina Fernández Dusterville por la serie Isabel y al español José Ramón Moreno Fernández por Deshabitaciones.

París (Francia)

sábado 13 de diciembre de 2008

“Soy escritor porque escribo, pero no sé por qué escribo”

MARIO BELLATIN Y EL MATERIAL DE CONDICION DE LAS FLORES
Fue el encargado de cerrar el Filba con una lectura performática, aunque sostiene que en esta era de alta exposición de los escritores busca “estratagemas para poner el cuerpo sin ponerlo”: Bellatin reflexiona sobre su propio estilo a través del tiempo.

domingo 19 de octubre de 2008

Oswaldo Reynoso. "Ya estoy cansado de que me engañen"

El autor de en octubre no hay milagros visita al cristo morado, habla de lima y de Huamanga, huamanga, la novela que está escribiendo.

Pedro Escribano.

En octubre sí hay milagros. El escritor Oswaldo Reynoso se acercó a la casa del Cristo Morado, la iglesia de las Nazarenas, en una rápida visita por el Centro de Lima. No es que el autor de El escarabajo y el hombre esté buscando volver al redil, pues, como muchos, es consciente de que es un irreversible descarriado por las villas del Señor.

Su visita, un par de vueltas por la realidad, como diría el recordado poeta Juan Ramírez Ruiz, dio pie para conversar sobre la Lima masiva, balbuceante, que él, con prosa viva, irreverente, otrora describió en sus libros En octubre no hay milagros y Los inocentes. Como afirma, entonces no bastaba presentar los escenarios limeños (bares, cantinas, peluquerías, prostíbulos, calles modestas, parques), tampoco el físico de sus personajes, sino mostrar su lenguaje, sobre todo en su dimensión de jergas. Y eso es lo que hizo y con ello se ganó, no la gloria, pero sí un merecido lugar en la narrativa peruana.

–Describiste a la Lima de los 50 y 60, ¿esta ciudad se ha convertido en un monstruo o ya era un monstruo?

–Comenzaba a ser monstruo. Precisamente En octubre no hay milagros hay un personaje que mira desde un edificio y desde allí puede ver cómo los alrededores de la Lima antigua van llenándose de barriadas.

–¿Era una ciudad desconocida en muchos sentidos?

–Los migrantes de esa época, no teníamos una idea cabal de lo que era Lima, puesto que era difícil de llegar a Lima desde las provincias. No había televisión y las fotografías eran en blanco y negro y siempre se veían edificios como los ministerios. Para nosotros era una ciudad muy lejana. Sí, de tal manera que cuando un provinciano llegaba a Lima se encontraba con una ciudad que nunca había imaginado. Los provincianos se quedaban extramuros de la ciudad.

–Cada vez es más diversa.

–Hace años un joven sociólogo hizo un trabajo. A los jóvenes de diferentes distritos de Lima les dio un papel y lápiz y les pidió que hicieran un plano de Lima.

–¿Cuál fue el resultado?

–Yo leí una versión que salió en los diarios. Para uno de Huaycán, de la Carretera Central, la ciudad de Lima terminaba en la Parada. Para el de la zona Norte, la ciudad terminaba en la plaza de Armas. Y los jóvenes de los barrios aristocráticos de Lima, solamente señalaban Miraflores y la Av. Benavides. Cada quien tenía su Lima. Eso te demuestra que esta ciudad es muy fragmentada.

–¿En Los inocentes fue atrevimiento usar la jerga?

–Yo no lo hice por atrevimiento, sino lo hice por la concepción que yo tenía de la narrativa, que los personajes no solamente fueran descritos por su físico, por su ropa, sino también que el personaje se presentara frente al lector por su forma de hablar. Esa era mi intención. Pero después me di cuenta de que en la narrativa anterior cuando tenían que emplear palabras groseras ponían la inicial con puntos suspensivos. Se escribiría "eres una p...", "te vas a la misma m…". Antes el escritor era muy pudoroso.

–Por Los inocentes fuiste fustigado...

–Sí, recuerdo mucho que en un programa de televisión me dijeron que en mi libro yo empleaba muchas groserías, palabras ordinarias. Yo le dije que no, que yo no encontraba palabras groseras. El que me entrevistaba se molestó, cómo es posible que usted niegue una cosa tan evidente, pues allí tenía mi libro y que por respeto al público decía que no iba a leer. Yo le dije que depende de la concepción que usted tenga de lo que es una palabra grosera. Y me pidió que diga cuál era mi concepción. Le dije, mire usted, la palabra justicia en boca de un juez que no hace justicia y que recibe coimas, es grosera. La palabra Dios en boca de un sacerdote que no lleva una vida correcta, esa palabra se convierte en grosería en sus labios. La palabra patria en boca de un militar traidor, es una tremenda grosería. Pero cuando a un muchacho de cualquier barrio pobre de Lima, alguien viene y le da un golpe y este voltea y le dice "qué te pasa concha tu madre", esa palabra es buena porque le sale desde el fondo de su alma. Es una palabra sincera. Me sacaron del aire.

–¿Lima ya no es una ciudad cucufata como era antes?

–Hay una anécdota muy bonita. Me invitaron aun colegio porque los alumnos habían leído mis libros. Estaban el director, el subdirector. Los alumnos me hicieron preguntas muy interesantes. Un alumno pide la palabra y me dice, "mire, profesor, con todo respeto, en unos de sus libros hay un joven que se masturba en una plaza pública, ¿para usted la masturbación es buena o mala?" .El director lo miró con furia, la directora no sabía qué hacer. Hubo un silencio total… Entonces le dije: cuando yo tenía la edad de ustedes, decían que a quien se masturbaba le crecían vellos en las palmas de las manos. Toditos comenzaron a verse la palma de las manos… (risas), también decían que se volvían locos y también se decía que quien se masturbaba se iba al infierno… ¿ustedes creen en el infierno? Se escuchó un rotundo ¡no! Eso me lleva a la conclusión de que esta juventud ya no es cucufata. Ah, les expliqué sobre la masturbación y el director se fue. Tuve que terminar la conferencia y salí solo, con los aplausos de los alumnos.

–¿Lima ya no es inocente?

–Eso te da una idea de que Lima ha cambiado, ya no hay cucufatería. Ahora, el Señor de los Milagros es una tradición, claro, hay quienes creen, pero ya es otra forma de creencia. Es un ritual, como las fiestas patronales de los pueblos. La procesión en realidad es una feria.

–La expresión "en octubre no hay milagros" se ha convertido en una frase recurrente por su sentido irónico.

–Yo he llegado a la conclusión de que, efectivamente, por ese fenómeno, ahora sí creo que en octubre sí hay milagros (risas).

NADA CON PARTIDOS

–¿Por qué nunca militaste en un partido?

–No. Tuve contactos, asistía a alguna reunión, pero no milité. Un escritor debe tener una ideología y la libertad para escribir.

–¿El APRA se merecía esta segunda oportunidad?

–A mí nunca me ha interesado la política oficial peruana. Para mí que gobierne Fulano o Zutano es lo mismo porque no cambian los grupos de poder. Entonces yo no me dejo ilusionar por los políticos.

–Como ciudadano se supone que tienes una opinión.

–No me interesa, porque en el fondo van a ser lo mismo. Ya estoy cansado de que me engañen, por eso ya hace años tomé la determinación de no votar, porque no me gusta que cada cinco años me metan el dedo a la boca.

"No soy eterno, ya no hay"

–¿Qué estás escribiendo ahora?

–Una novela en tres tiempos. Comienzos de la década del 60, ubicada en Huamanga. El otro momento temporal es la década del 90 y el tercer tiempo es el momento en que escribo. Esos tres tiempos se van entrecruzando, pero yo no soy un escritor de planificación de novelas sino de pulsaciones internas... Actualmente he escrito 300 páginas de esta novela que se titula provisionalmente Huamanga, Huamanga.

–¿Cuál es el argumento?

–Ahora ya me he salido de todo. Escribo fragmentos y fragmentos de no sé qué será, ya no hay novela.

–¿Has fragmentado la novela?

–No, no. Al comienzo, me impresionó la frase de André Gide en el último libro en el que dice que va a cumplir 80 años, que ya no tiene la suficiente fuerza para escribir una novela y que lo único que le queda es escribir lo que salga.

–¿Temes el agotamiento?

–No es que tema, sino simplemente ya no hay, pues. No soy eterno. Entonces me impresionaron esas frases de Gide y comencé a escribir los recuerdos de Huamanga. Pero me tranqué, no pude seguir. Y recordé a Proust. Proust dice que el tiempo todo lo destruye, el tiempo lo borra todo y lo único que hay que poner frente a esta destrucción del tiempo es el recuerdo, la memoria. En ese momento la novela toma otro giro, en estructura y en todo, tiene mucho de videoclip y de diario.

Fuente: Diario La Republica

miércoles 15 de octubre de 2008

Premio Planeta 2008

Fernando Savater gana el Premio Planeta 2008 con la obra La hermandad de la buena suerte.


Después de vivir la intriga de la entrega del premio Nobel de literatura al escritor francés Jean-Marie Gustave Le Clézio (uno de los premios merecidos y no cuestionables), vino la entrega de uno de los galardones literarios más reconocidos en el mundo hispano hablante, después del Cervantes y el Asturias; me refiero al Premio Planeta de Novela. Un premio de menor crítica y cuestionabilidad, pero de igual significancia en el mundo literario.

El premio Planeta de novela, es uno de los premios representativos y mejor dotado del mundo con 601.000 € para el ganador y 125.000 € para el finalista.

El concurso se falla el 15 de octubre, haciendo gala a la festividad de Santa Teresa (nombre de la esposa del fundador, José Manuel Lara Hernández). Durante los últimos años de su entrega, se ha discutido su credibilidad desde muchos ángulos. La crítica especializada refiere que no es un premio del cual un escritor debería de enorgullecerse, pues muchos de los galardonados han sido puesto en tela de juicio por su inclinación política y no por su capacidad creativa. Muy aparte de todo esto, la cuestionabilidad del premio llegó al extremo cuando escritores de la talla de Miguel Delibes y Ernesto Sábato, decidieron renunciar, denunciando ambos que les habían ofrecido ganar la edición de 1994. Si esto llega a ser cierto, no cabe la duda de que el premio, al igual que otros, sea solo un premio preferencial; dejando a la posta a otros ciertos postulantes ansiosos de adquirir un galardón que le sirva para dar un saltito más allá de lo pensado en el ámbito literario. Si bien en algunas ediciones pasadas, los ganadores merecieron dicho galardón, otros fueron solo beneficiados económica y publicitariamente.

En esta última edición del premio planeta 2008, le fue concedido el premio al filósofo y escritor vasco Fernando Savater, quien en 1993 fue finalista con la novela “El jardín de las dudas”. En dicha ocasión, el escritor peruano, Mario Vargas Llosa se alzó con el premio con su novela “Lituma de los andes”.

El jurado conformado por: Alberto Blecua, Alfredo Bryce Echenique, Pere Gimferrer, Álvaro Pombo, Carmen Posadas, Rosa Regàs y Carlos Pujol. Muchos de ellos ganadores en ediciones pasadas, escogieron al ganador y finalista, de entre unos 528 manuscritos, lo cual demanda que el premio a pesar de tener altibajos, sea uno de los galardones más anhelados por el mundillo literario en habla Hispana. El fallo del jurado fue convincente al manifestar que Savater tiene un compromiso vital con la literatura de aventuras.

El escritor donostiarra Fernando Savater, obtuvo el premio con la novela “La hermandad de la buena suerte”. Novela que relata una de sus aficiones confesadas por el autor, las carreras de caballos. Así, la trama arranca con la desaparición de un yóquey famoso. Un multimillonario decide entonces contratar a unos mercenarios para localizarlo. El resultado es una obra detectivesca con numerosas citas filosóficas propias del autor. Ahora bien, al parecer éste premio es muy merecido, no solo por ser Savater un filosofo muy reconocido en el mundo, si no que a la par, sus novelas guardan ciertas reflexiones filosóficas, las cuales hacen que su narrativa no sea aburrida, si no reflexiva y llena de intrigas que producen ciertos cosquilleos al momento de ser leídas.

sábado 11 de octubre de 2008

Academia Sueca preocupada de posible filtración Nobel Literatura

ESTOCOLMO (Reuters) - La Academia Sueca está preocupada de que su decisión de entregar a Jean-Marie Gustave Le Clézio el Premio Nobel de Literatura pueda haberse filtrado antes del anuncio, según fue citado el viernes un prominente miembro de la entidad.

El secretario permanente de la academia, Horace Engdahl, declaró al diario sueco Dagens Nyheter que tiene intenciones de investigar el asunto, pero que no estaba claro que la información hubiera salido a la luz prematuramente o cómo sucedió.

Un alto funcionario de la academia dijo a Reuters que Engdahl no haría más comentarios sobre el tema más allá de los que ya ofreció a los medios suecos.

El jueves, la academia anunció que el autor francés Le Clézio había ganado el prestigioso galardón.

Las posibilidades de que Le Clézio ganara, que en buena parte están determinadas por el número de apuestas, cayeron severamente en los días previos al anuncio, elevando las sospechas de una filtración de información.

"Esto no luce bien", dijo Engdahl al diario. "Es la primera vez que siento que algo pudo haber pasado, pero también hubo una ola de especulación que comenzó en París. Cuando estuve allá el fin de semana pasado tuve la sensación de que algunos creían fuertemente en Le Clézio", agregó.
El jefe de la agencia de apuestas británicas Ladbrokes' Nordic, Lasse Dilschmann, afirmó a Reuters que las posibilidades a favor de Le Clézio cayeron de 15 a 1 a fines de septiembre.

"(Las posibilidades) Estaban muy por debajo de 2 cuando cerramos la apuesta", dijo. "Es muy inusual para nosotros cerrar una apuesta. Hasta donde sabemos ha ocurrido sólo una vez antes en Suecia", agregó.

Engdahl destacó que la lista de la academia para la entrega del premio se había filtrado sólo una vez en el pasado, cuando el portugués José Saramago recibió el Nobel en 1998.