sábado, 13 de diciembre de 2008
“Soy escritor porque escribo, pero no sé por qué escribo”
domingo, 19 de octubre de 2008
Oswaldo Reynoso. "Ya estoy cansado de que me engañen"
Su visita, un par de vueltas por la realidad, como diría el recordado poeta Juan Ramírez Ruiz, dio pie para conversar sobre la Lima masiva, balbuceante, que él, con prosa viva, irreverente, otrora describió en sus libros En octubre no hay milagros y Los inocentes. Como afirma, entonces no bastaba presentar los escenarios limeños (bares, cantinas, peluquerías, prostíbulos, calles modestas, parques), tampoco el físico de sus personajes, sino mostrar su lenguaje, sobre todo en su dimensión de jergas. Y eso es lo que hizo y con ello se ganó, no la gloria,
pero sí un merecido lugar en la narrativa peruana.–Describiste a la Lima de los 50 y 60, ¿esta ciudad se ha convertido en un monstruo o ya era un monstruo?
–Comenzaba a ser monstruo. Precisamente En octubre no hay milagros hay un personaje que mira desde un edificio y desde allí puede ver cómo los alrededores de la Lima antigua van llenándose de barriadas.
–¿Era una ciudad desconocida en muchos sentidos?
–Los migrantes de esa época, no teníamos una idea cabal de lo que era Lima, puesto que era difícil de llegar a Lima desde las provincias. No había televisión y las fotografías eran en blanco y negro y siempre se veían edificios como los ministerios. Para nosotros era una ciudad muy lejana. Sí, de tal manera que cuando un provinciano llegaba a Lima se encontraba con una ciudad que nunca había imaginado. Los provincianos se quedaban extramuros de la ciudad.
–Cada vez es más diversa.
–Hace años un joven sociólogo hizo un trabajo. A los jóvenes de diferentes distritos de Lima les dio un papel y lápiz y les pidió que hicieran un plano de Lima.
–¿Cuál fue el resultado?
–Yo leí una versión que salió en los diarios. Para uno de Huaycán, de la Carretera Central, la ciudad de Lima terminaba en la Parada. Para el de la zona Norte, la ciudad terminaba en la plaza de Armas. Y los jóvenes de los barrios aristocráticos de Lima, solamente señalaban Miraflores y la Av. Benavides. Cada quien tenía su Lima. Eso te demuestra que esta ciudad es muy fragmentada.
–¿En Los inocentes fue atrevimiento usar la jerga?
–Yo no lo hice por atrevimiento, sino lo hice por la concepción que yo tenía de la narrativa, que los personajes no solamente fueran descritos por su físico, por su ropa, sino también que el personaje se presentara frente al lector por su forma de hablar. Esa era mi intención. Pero después me di cuenta de que en la narrativa anterior cuando tenían que emplear palabras groseras ponían la inicial con puntos suspensivos. Se escribiría "eres una p...", "te vas a la misma m…". Antes el escritor era muy pudoroso.
–Por Los inocentes fuiste fustigado...
–Sí, recuerdo mucho que en un programa de televisión me dijeron que en mi libro yo empleaba muchas groserías, palabras ordinarias. Yo le dije que no, que yo no encontraba palabras groseras. El que me entrevistaba se molestó, cómo es posible que usted niegue una cosa tan evidente, pues allí tenía mi libro y que por respeto al público decía que no iba a leer. Yo le dije que depende de la concepción que u
sted tenga de lo que es una palabra grosera. Y me pidió que diga cuál era mi concepción. Le dije, mire usted, la palabra justicia en boca de un juez que no hace justicia y que recibe coimas, es grosera. La palabra Dios en boca de un sacerdote que no lleva una vida correcta, esa palabra se convierte en grosería en sus labios. La palabra patria en boca de un militar traidor, es una tremenda grosería. Pero cuando a un muchacho de cualquier barrio pobre de Lima, alguien viene y le da un golpe y este voltea y le dice "qué te pasa concha tu madre", esa palabra es buena porque le sale desde el fondo de su alma. Es una palabra sincera. Me sacaron del aire.–¿Lima ya no es una ciudad cucufata como era antes?
–Hay una anécdota muy bonita. Me invitaron aun colegio porque los alumnos habían leído mis libros. Estaban el director, el subdirector. Los alumnos me hicieron preguntas muy interesantes. Un alumno pide la palabra y me dice, "mire, profesor, con todo respeto, en unos de sus libros hay un joven que se masturba en una plaza pública, ¿para usted la masturbación es buena o mala?" .El director lo miró con furia, la directora no sabía qué hacer. Hubo un silencio total… Entonces le dije: cuando yo tenía la edad de ustedes, decían que a quien se masturbaba le crecían vellos en las palmas de las manos. Toditos comenzaron a verse la palma de las manos… (risas), también decían que se volvían locos y también se decía que quien se masturbaba se iba al infierno… ¿ustedes creen en el infierno? Se escuchó un rotundo ¡no! Eso me lleva a la conclusión de que esta juventud ya no es cucufata. Ah, les expliqué sobre la masturbación y el director se fue. Tuve que terminar la conferencia y salí solo, con los aplausos de los alumnos.
–¿Lima ya no es inocente?
–Eso te da una idea de que Lima ha cambiado, ya no hay cucufatería. Ahora, el Señor de los Milagros es una tradición, claro, hay quienes creen, pero ya es otra forma de creencia. Es un ritual, como las fiestas patronales de los pueblos. La procesión en realidad es una feria.
–La expresión "en octubre no hay milagros" se ha convertido en una frase recurrente por su sentido irónico.
–Yo he llegado a la conclusión de que, efectivamente, por ese fenómeno, ahora sí creo que en octubre sí hay milagros (risas).
NADA CON PARTIDOS
–¿Por qué nunca militaste en un partido?
–No. Tuve contactos, asistía a alguna reunión, pero no milité. Un escritor debe tener una ideología y la libertad para escribir.
–¿El APRA se merecía esta segunda oportunidad?
–A mí nunca me ha interesado la política oficial peruana. Para mí que gobierne Fulano o Zutano es lo mismo porque no cambian los grupos de poder. Entonces yo no me dejo ilusionar por los políticos.
–Como ciudadano se supone que tienes una opinión.
–No me interesa, porque en el fondo van a ser lo mismo. Ya estoy cansado de que me engañen, por eso ya hace años tomé la determinación de no votar, porque no me gusta que cada cinco años me metan el dedo a la boca.
–¿Qué estás escribiendo ahora?
–Una novela en tres tiempos. Comienzos de la década del 60, ubicada en Huamanga. El otro momento temporal es la década del 90 y el tercer tiempo es el momento en que escribo. Esos tres tiempos se van entrecruzando, pero yo no soy un escritor de planificación de novelas sino de pulsaciones internas... Actualmente he escrito 300 páginas de esta novela que se titula provisionalmente Huamanga, Huamanga.
–¿Cuál es el argumento?
–Ahora ya me he salido de todo. Escribo fragmentos y fragmentos de no sé qué será, ya no hay novela.
–¿Has fragmentado la novela?
–No, no. Al comienzo, me impresionó la frase de André Gide en el último libro en el que dice que va a cumplir 80 años, que ya no tiene la suficiente fuerza para escribir una novela y que lo único que le queda es escribir lo que salga.
–¿Temes el agotamiento?
–No es que tema, sino simplemente ya no hay, pues. No soy eterno. Entonces me impresionaron esas frases de Gide y comencé a escribir los recuerdos de Huamanga. Pero me tranqué, no pude seguir. Y recordé a Proust. Proust dice que el tiempo todo lo destruye, el tiempo lo borra todo y lo único que hay que poner frente a esta destrucción del tiempo es el recuerdo, la memoria. En ese momento la novela toma otro giro, en estructura y en todo, tiene mucho de videoclip y de diario.
miércoles, 15 de octubre de 2008
Premio Planeta 2008

El premio Planeta de novela, es uno de los premios representativos y mejor dotado del mundo con 601.000 € para el ganador y 125.000 € para el finalista.
El concurso se falla el 15 de octubre, haciendo gala a la festividad de Santa Teresa (nombre de la esposa del fundador, José Manuel Lara Hernández). Durante los últimos años de su entrega, se ha discutido su credibilidad desde muchos ángulos. La crítica especializada refiere que no es un premio del cual un escritor debería de enorgullecerse, pues muchos de los galardonados han sido puesto en tela de juicio por su inclinación política y no por su capacidad creativa. Muy aparte de todo esto, la cuestionabilidad del premio llegó al extremo cuando escritores de la talla de Miguel Delibes y Ernesto Sábato, decidieron renunciar, denunciando ambos que les habían ofrecido ganar la edición de 1994. Si esto llega a ser cierto, no cabe la duda de que el premio, al igual que otros, sea solo un premio preferencial; dejando a la posta a otros ciertos postulantes ansiosos de adquirir un galardón que le sirva para dar un saltito más allá de lo pensado en el ámbito literario. Si bien en algunas ediciones pasadas, los ganadores merecieron dicho galardón, otros fueron solo beneficiados económica y publicitariamente.
En esta última edición del premio planeta 2008, le fue concedido el premio al filósofo y escritor vasco Fernando Savater, quien en 1993 fue finalista con la novela “El jardín de las dudas”. En dicha ocasión, el escritor peruano, Mario Vargas Llosa se alzó con el premio con su novela “Lituma de los andes”.
El jurado conformado por: Alberto Blecua, Alfredo Bryce Echenique, Pere Gimferrer, Álvaro Pombo, Carmen Posadas, Rosa Regàs y Carlos Pujol. Muchos de ellos ganadores en ediciones pasadas, escogieron al ganador y finalista, de entre unos 528 manuscritos, lo cual demanda que el premio a pesar de tener altibajos, sea uno de los galardones más anhelados por el mundillo literario en habla Hispana. El fallo del jurado fue convincente al manifestar que Savater tiene un compromiso vital con la literatura de aventuras.
El escritor donostiarra Fernando Savater, obtuvo el premio con la novela “La hermandad de la buena suerte”. Novela que relata una de sus aficiones confesadas por el autor, las carreras de caballos. Así, la trama arranca con la desaparición de un yóquey famoso. Un multimillonario decide entonces contratar a unos mercenarios para localizarlo. El resultado es una obra detectivesca con numerosas citas filosóficas propias del autor. Ahora bien, al parecer éste premio es muy merecido, no solo por ser Savater un filosofo muy reconocido en el mundo, si no que a la par, sus novelas guardan ciertas reflexiones filosóficas, las cuales hacen que su narrativa no sea aburrida, si no reflexiva y llena de intrigas que producen ciertos cosquilleos al momento de ser leídas.
sábado, 11 de octubre de 2008
Academia Sueca preocupada de posible filtración Nobel Literatura

Un alto funcionario de la academia dijo a Reuters que Engdahl no haría más comentarios sobre el tema más allá de los que ya ofreció a los medios suecos.
El jueves, la academia anunció que el autor francés Le Clézio había ganado el prestigioso galardón.
Las posibilidades de que Le Clézio ganara, que en buena parte están determinadas por el número de apuestas, cayeron severamente en los días previos al anuncio, elevando las sospechas de una filtración de información.
"Esto no luce bien", dijo Engdahl al diario. "Es la primera vez que siento que algo pudo haber pasado, pero también hubo una ola de especulación que comenzó en París. Cuando estuve allá el fin de semana pasado tuve la sensación de que algunos creían fuertemente en Le Clézio", agregó.
"(Las posibilidades) Estaban muy por debajo de 2 cuando cerramos la apuesta", dijo. "Es muy inusual para nosotros cerrar una apuesta. Hasta donde sabemos ha ocurrido sólo una vez antes en Suecia", agregó.
Engdahl destacó que la lista de la academia para la entrega del premio se había filtrado sólo una vez en el pasado, cuando el portugués José Saramago recibió el Nobel en 1998.
Tomás Segovia, Premio García Lorca de poesía 2008

Tomás Segovia es el ganador del Premio Lorca de Poesía 2008. Así lo ha anunciado esta mañana el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, que hizo público el fallo del jurado, reunido desde primera hora en el Palacio de Quintalegre en la capital granadina.
Con gran puntualidad, a las once y media de la mañana, Torres Hurtado anunciaba el nombre del ganador del premio de poesía de mayor cuantía (dotado con 50.000 euros). El alcalde ha asegurado que ya ha tenido oportunidad de hablar tanto con el galardonado como con su esposa y que "se ha mostrado muy orgulloso". Segovia, valenciano de nacimiento, aunque fuertemente vinculado a México, donde emigró, ya había recibido en hispanoamérica el premio Octavio Paz, por lo que éste es el primer premio de poesía que recibe en España.
domingo, 28 de septiembre de 2008
Una rebelde lucidez

Al parecer, la escena literaria limeña de mediados de los sesenta no estaba preparada para su primera obra considerable, Las constelaciones (1965), un libro en el que el humor y lo ordinario son tan poetizables como los llamados temas trascendentes. Las constelaciones fue derrotado en el premio El poeta joven del Perú por un libro de Winston Orrillo. Y cuando por fin se publicó, Antonio Cisneros y Francisco Bendezú escribieron reseñas duras, que no calibraban los méritos de un proyecto que, visto a la distancia, estaba empezando a ensanchar los parámetros de la poesía peruana.
Al parecer, Hernández acusó recibo y terminó de alejarse de la institución literaria. Poco a poco fue enfocándose en la construcción de una obra extrema, desde su estructura -abierta, continua, aparentemente desprolija- hasta su distribución, llevada a cabo de mano en mano, en bellas copias ológrafas. A partir de entonces fue generándose un mito que ha ido creciendo como una bola de nieve. Quizá por eso sea tan pertinente la aparición de La armonía de H, de Rafael Romero, una biografía que atraviesa la leyenda y encuentra su núcleo en el contraste de una vasta serie de testimonios.
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En La armonía de H descubrimos que el poeta se movía entre la timidez y la osadía, y que desarrolló su intuición artística desde la infancia, cuando montaba obras de teatro con sus hermanos y amigos y se autoproclamaba "director". Desde chico, sus intereses eran múltiples y variados: la química, el dibujo, la tauromaquia o la astronomía. Se dice que a los 20 años ya podía leer los cielos y explicar al detalle las características de cada constelación. Pero su gran pasión fue la música. Se sabía las obras y las biografías de muchos de los grandes clásicos, y tocaba el piano y el clarinete con talento. En el libro hay una anécdota elocuente. Un Hernández agobiado, con más de treinta años ya, viaja a la selva a encontrarse con unos amigos. De pronto, una tormenta y todos corren a guarecerse. Todos salvo él, que se queda tocando el clarinete, en su pantalón de piyama, bajo la fuerte lluvia.
Al terreno que nunca se aproximó fue al de la política. Romero cuenta que en pleno fervor sesentero Hernández pensaba que el cambio social debía realizarse a través de la cultura. Una vez le dijo a un amigo: "Yo no sé cómo estos buscan gobernar un país, si con las justas pueden gobernarse a sí mismos. Están equivocados".
Esa capacidad para tomar distancia y ver la perspectiva, desde un ángulo insospechado, con esa especie de rebelde lucidez, recorre su obra poética como una espina dorsal. Aunque ahí, lamentablemente, quizás esté lo más flojo en el trabajo de Romero: su aproximación al legado artístico de Hernández es a veces tópica, redundante, simplificadora. ¿No hubiera sido mejor centrarse únicamente en la biografía? De cualquier modo, el escollo no es tan grande como para arruinar la lectura. Y el libro, gracias a su voracidad por escrutar cada paso del poeta, termina siendo emocionante y perturbador.
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Leyendo La armonía de H confirmamos que a Luis Hernández le gustaba dejar un halo brillante de misterio a su paso: su vida cotidiana está plagada de gestos memorables, ocurrentes, bellos. También nobles. Como detener el auto y dejar una cartulina iluminada por dibujos a plumón y poemas en medio de la pista. O las tantas veces que atendía gratis en su consultorio (porque también era médico y psicólogo). La crisis que pudo haberlo conducido a la muerte también está narrada con claridad en el libro, y se descartan las hipótesis más o menos descabelladas que hablan de algún tipo de conspiración política.
"Yo no tengo que morirme para que mi obra sea grande", le dijo una vez Hernández a Quique Wangeman. "Yo sé lo que he escrito. Artistas como yo aparecen uno cada varias generaciones, así como ocurrió con Mozart". La armonía de H es el seguimiento de una de las posibles vidas de Luis Hernández. Pero si recordamos la complejidad de su carácter, sus profundas contradicciones, quizá no nos sea difícil deducir que se podrían escribir tres o cuatro biografías más, distintas, incluso antagónicas. Y, he ahí lo fantástico, que todas podrían seguir siendo ciertas.
viernes, 12 de septiembre de 2008
‘‘Hemingway me cae un poco gordo"

Hemingway es uno de los protagonistas del último libro de Villoro, De eso se trata, un compendio de ensayos literarios en el que comparte con el lector el gozo que le produjeron los grandes autores de la literatura universal, desde Cervantes hasta Borges, pasando por Shakespeare y Chejov.
"Es difícil encontrar maneras de comunicarnos uno a uno tan directas como la lectura en un mundo de sobreinformación y en una sociedad del espectáculo", reflexionó en entrevista con Efe.
En su opinión, "el ensayo ahonda y extiende esta idea de la conversación", ya que, a la vez que el escritor conversa con el lector, permite la intervención de otros autores, "voces que van integrando una especie de tertulia".
EL DATO
Obra anunciada. Juan Villoro también tiene otro libro que presentará en noviembre en la próxima Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Se titula El libro salvaje, cuenta la historia de un libro que nunca ha sido leído y va dirigido a lectores de once a 14 años.
Libro de Jorge L. Borges en disputa judicial

Se trata de Literaturas germánicas medievales, que remite a una de las grandes pasiones de Borges y cuya publicación correrá por cuenta de la editorial Emecé, señaló el periódico Clarín. Según Vázquez, la reedición del libro había sido prohibida por la viuda del escritor y por ello recurrió a la Justicia, pero el abogado de Kodama, Osvaldo Luis Vidaurre, le aseguró al diario que todo se trató de un malentendido. "Se levantó un acta y hubo un acuerdo entre las partes, pero a nosotros María Esther Vázquez nunca nos demandó nada", dijo el letrado. Pero Vázquez, coautora junto al creador de El Aleph de Introducción a la literatura inglesa, insistió en que "hubo una sentencia del juez" en julio de este año.
martes, 9 de septiembre de 2008
Manuel Scorza, 80 años después

Pedro Escribano.
Manuel Scorza, el autor flamígero de los poemas de Las imprecaciones y de la saga novelística que inició con Redoble por Rancas, hoy en día hubiera cumplido 80 años de vida. El también autor de La tumba del relámpago nació en Lima, pero su imaginación justiciera galopó por los Andes, por la serranía del pueblo de Rancas, donde los pastizales de los comuneros eran cercados con alambres de púas por la minera Cerro de Pasco Corporation.
Ante ese abuso, el escritor tomó las armas, es decir, su pluma. Desde las ca
nteras de su creatividad enfiló una verdadera fuerza de caballería en defensa de los campesinos y narró una verdadera épica en los Andes. Así nació la saga narrativa que llamó "La guerra silenciosa" –Redoble por Rancas, Historia de Garabombo el invisible, El jinete insomne, Cantar de Agapito Robles y La tumba del relámpago– en la que los personajes de ficción son, en muchos casos, para que lo coteje la Historia, de carne y hueso.
No es raro hallar textos que señalan que Manuel Scorza nació en Acoria, en Huancavelica. No es verdad. El escritor nació en la Maternidad de Lima el 9 de setiembre de 1928. La confusión de Acoria como lugar de su nacimiento se debe a que como el niño Manuel sufría de los bronquios, sus padres lo llevaron muy niño a la sierra de Huancavelica.
Scorza estudió en el Colegio Leoncio Prado. Allí, el colmo de la osadía, clandestinamente junto a otros compañeros leía La Tribuna y se hizo aprista. Pero años después, cuando el APRA tomó otros rumbos, renunció ante el líder aprista con la célebre carta "Goodbye, míster Haya".
El escritor se solidarizó con los humildes, como intelectual y como ciudadano, como poeta y novelista. Leíanos en una nota de César Lévano que Scorza una vez escribió que "en el mundo hay cuatro estaciones; en los Andes cinco: primavera, verano, otoño, invierno y masacre".
Estaba convencido de que la literatura era un arma. Para él no existía lo mágico. "La literatura, en cambio, nace de la hirviente realidad. En ese sentido, es el único sector de la ideología latinoamericana que refleja hechos: no se alimenta con imágenes de hechos deformados por la presbicia de imágenes culturales colonizadas" (texto inédito, LR, 10/09/2006).
Pero tras el novelista, también está el poeta. Juan Gonzalo Rose subrayó su estatura de poeta épico (y poeta lírico también). "Sus poemas no son de esperanza. En los jóvenes creadores de la poética social latinoamericana, a los cuales él se ha afiliado, hallamos siempre, como sostén, la gozosa esperanza; esperanza derivada de un conocimiento científico del devenir humano, de una fe invencible y militante. Solo algunos cantos de su libro se hallan vestidos de este fulgor esperanzado; pero, en general, el tono predominante en su obra es el amargo, casi el desesperado (...)". (Texto inédito, LR, 26/11/2003).
Manuel Scorza murió 28 de noviembre de 1983, en un accidente de aviación, en Barajas, España. Pero no oscureció. El relámpago persiste.
fuente: Diario La republica.
miércoles, 27 de agosto de 2008
Se lanzó la convocatoria para el festival internacional de poesía "Cielo Abierto"


CIELO ABIERTO, es un festival organizado con la convicción de descentralizar los espacios poéticos y culturales del Perú; capaz de crear Políticas Culturales para el desarrollo simbólico de las necesidades culturales de la población, obteniendo así un consenso para lograr una verdadera transformación social.
El Festival Latinoamericano de Poesía CIELO ABIERTO, invita a los poetas y artistas peruanos, a vivir la naturaleza de la paz y la interpretación de la existencia. A vivir el nuevo tiempo revolucionario del espíritu, de la poesía y de las artes, a esta aspiración suprema de la poesía con diálogo invencible y creador.
OBJETIVOS:
*Promover la descentralización poética y cultural del Perú.
*Promover el hábito a la lectura en la Provincia de Barranca.
*Crear Políticas Culturales a fin de orientar el desarrollo simbólico y satisfacer las necesidades *culturales de la población, obteniendo una verdadera transformación social.
*Despertar un alto nivel de Creación Literaria a los escolares.
*Establecer la relación Poesía – Pueblo.
DESARROLLO DEL FESTIVAL:
*Lugares de lectura: Plaza de Armas, Colegios, Mercados, Ruinas arqueológicas, Parques, Restaurants, Cafés.
Se brindará a los poetas:
*Hospedaje
*Alimentación (Desayudo, Almuerzo y Cena)
*Circuito Turístico: “RUTA COMERCIAL DE LA CIVILIZACIÓN CARAL”
*Puerto Supe: Complejo Ceremonial “EL ÁSPERO”
*Supe: Ciudad mas antigua de América “CARAL”
Se solicita a los poetas:
*Como mínimo 3 poemas (máximo de 30 versos) + reseña biográfica + fotografía
*Teléfonos y Dirección
*Un ejemplar de su última publicación
*Una copia de sus video poemas
*Plazo para presentar los solicitado: 1 de Octubre del 2008
Teléfonos/ Dirección/ E-mail:
01-980197432 / 01-999995503 / 01-2353449
Jr. San Martín Nº 223-2º piso - Barranca
cieloabierto@hotmail.es
ego_sum83@hotmail.com
Atentamente
John López
Armando Alzamora
domingo, 24 de agosto de 2008
Anticipo de las obras de Wáshington Delgado

En Wáshington Delgado no había ni soberbia ni voluntad de oscuridad, tampoco pedantería. Del mismo modo en que no hay trazas de eso en su poesía, que es siempre austera y encendida: "Porque la libertad es un fuego / que pule, afina, organiza / y destruye la vida. /Porque a un lado está el bien / y al otro el mal y yo no sé / cuál es la conducta razonable. / Porque después de todo, nada / importa sino es el amor, / sino es el odio. / Yo estoy aquí para vivir o para morir, / para cantar o para morir, / para respirar, comer y amar. / O para morir". La poesía de Delgado es esencial y vivaz a pesar del tenaz pesimismo que la impregna y conduce. Y es que ese pesimismo era un método crítico, una forma de lucidez, una apuesta, finalmente, afirmativa.
"Creo que ser pesimista por puro reflejo de la realidad es algo tremendamente negativo, pero serlo conscientemente, lúcidamente, construir el pesimismo sobre la base de observaciones objetivas de la realidad, que sirvan para esclarecer el mundo, puede ser positivo", dijo alguna vez. Atento lector de Bertolt Brecht y de Pedro Salinas, Delgado hizo de su poesía un territorio en el que tenían cabida la meditación y la sensorialidad, la preocupación social y la perspectiva filosófica. Como pocos poetas peruanos, además, creó un corpus lírico orgánico, en el que cada volumen es una unidad estilística y temática. No solo eso: cada volumen es un intentó de quebrar su estrategia discursiva previa, de no repetirse, de ser fiel a las transformaciones de su ánimo, sus ideas y su experiencia.
A fines de los sesenta, con un puñado de breves -algunos excelentes- libros publicados (Formas de la ausencia, Para vivir mañana, Destierro por vida), Delgado dijo públicamente que no volvería a la poesía. Cumplió su promesa, parcialmente. Luego de un silencio de más de veinte años -ese silencio que es prueba de auténtico respeto por la vocación, como el silencio ejemplar de Emilio Westphalen-, dio a la imprenta Historia de Artidoro, uno de sus mejores trabajos: un libro a la vez experimental y emocionalmente intenso, y en el que el aliento narrativo desencadena toda una nueva serie de posibilidades poéticas. Artidoro es un hombre que se está convirtiendo en fantasma, y que se enfrenta con coraje a la miseria de la ciudad a pesar de constatar a cada instante su destino; a pesar de que sus manos a veces atraviesan los objetos que intentan sostener.
Las Obras completas de Wáshington Delgado se publicarán en cuatro tomos. El primero se titula El corazón es fuego, y reúne toda su poesía, incluyendo algunos poemas inéditos; el segundo, Monólogo del habitante, recoge sus cuentos y artículos periodísticos; el tercero, Oficio y conducta, sus tesis sobre literatura española; y el cuarto, Para vivir mañana, sus ensayos. Los cuatro volúmenes serán presentados el 28 de octubre, dos días después del cumpleaños del poeta, en la Universidad de Lima.
sábado, 23 de agosto de 2008
Es posible que por fin vean cierta luz los documentos de Kafka



Una propuesta oficial encendió la polémica

A un Poeta

sólo un gesto. Nunca volveré a escribir". viernes, 22 de agosto de 2008
Falleció el poeta Manuel Morales

Cien años de Cartier-Bresson

'Magnum', el club selecto
Con su leica Cartier-Bresson retrató China, la India, México, hasta la Segunda Guerra Mundial -donde se creyó que incluso había fallecido- y fundó, junto a otras también leyendas del negativo, en 1947, la primera agencia de fotografía, el club selecto de Magnum.
Muchas de las fotos que Cartier-Bresson tomó no podrían ser captadas hoy. No por las limitaciones técnicas sino por las de la Justicia. Muchos de los retratos en blanco y negro de personas anónimas no se podrían hacer ya, salvo con un permiso previo del retratado, porque las reglas sociales han cambiado y ello ha llevado a que parte de la fotografía documental que el abanderó sólo sea posible en la actualidad en el Tercer Mundo.
A estos dos aspectos se suma la muerte lenta y silenciosa del proceso fotográfico de la argenta con la que Cartier-Bresson, entre otros, consiguió unas tramas de grises en sus instantáneas que hasta la fecha tan sólo puede llegar a soñar el proceso digital.
Por todo ello, más que nunca conviene rememorar a Henri CartierBresson, en aras de la calidad del acto fotográfico en una sociedad que hipervalora la imagen pero que, a su vez, juega al "todo vale" y que dicta sentencia sobre el derecho a la imagen.
Esta imagen de Bruselas, que data de 1932, fue exhibida en la exposición Europeos en la Hayward Gallery de Londres.




jueves, 21 de agosto de 2008
Máximo Damián y su violín

En mérito a su destacada labor en favor de la promoción y fomento de la música tradicional andina, Máximo Damián ha obtenido el "Premio al adulto mayor" que reconoce sus más de 50 años de trayectoria artística.
Con motivo de este nuevo reconocimiento, Máximo nos abrió la puerta de su hogar para compartir con nosotros algunos recuerdos de su llegada a Lima y, cómo no, de algunas de sus anécdotas al lado de José María Arguedas.
"El año pasado visité Caracas", nos dice mientras nos enseña algunos afiches de los festivales en los que ha participado. "Yo llegué a Lima a los trece años, sin saber mucho español. Cuando llegué aquí, todo era diferente. Me acuerdo que había muchas estatuas, parecidas a los santos de mi pueblo, y yo, como no sabía, igual que en mi pueblo cuando los veía me persignaba", nos cuenta entre sonrisas. Al hablar de José María Arguedas la mirada de pronto se le entristece." Un día antes yo lo esperaba en mi casa con un almuerzo porque me iba a presentar a un amigo, pero nunca llegó. Al día siguiente cuando salí a comprar pan vi que en los periódicos decían que se había suicidado. Y así me quedé yo, triste, después de saber eso".
"Él me dijo que no cambiara mi arte " y él, honrando su palabra, se mantuvo fiel a sus raíces.
martes, 19 de agosto de 2008
Otra más de Saramago

El Premio Nobel de Literatura ha respondido a una entrevista a través del correo electrónico desde su casa de Lanzarote, donde ha terminado su libro, muy recuperado ya de una enfermedad respiratoria que hizo temer por su vida. Más de una vez pensó que no llegaría a terminar esta obra, de alrededor de 240 páginas que llegará en otoño a los lectores de habla española, portuguesa y catalana.
«Este cuento, prefiero llamarlo así mejor que novela, es lo que siempre pensé que debería ser. La enfermedad no ha cambiado nada», escribe Saramago, quien subraya que no quiere dramatizar «la situación del autor frustrado por algo más fuerte que su propia voluntad». «Yo escribí mis tres últimos libros en la más deplorable situación de salud, nada propicia para sentimientos de alegría. Prefiero decir: si tienes que escribir, escribirás», agrega el autor, tan severo como siempre.
El proceso de escritura se vio irremediablemente interrumpido por su dolencia, y oyéndole relatar sus sensaciones cuando estaba al borde de la muerte muchos recordaron al violonchelista que protagoniza su novela "Intermitencias de la muerte". Él sin embargo cree que la realidad no imitó a la ficción que él mismo había creado en ese libro.
«"Las intermitencias de la muerte" es una novela llena de humor e ironía, no recuerdo haber asumido la amenaza que acecha a mi violonchelista. Es cierto que ya estaba enfermo, pero logré levantar una valla entre el yo que escribía y el yo que sufría», recuerda Saramago.
Muros
Y es que el escritor portugués no sólo levanta muros entre su literatura y su vida, sino que es capaz de aislarse de todo lo que le rodea, hasta el punto de escribir en su ordenador portátil mientras en el sofá del salón varias personas mantienen una conversación.
Según escribe su traductora y esposa, Pilar del Río, en la web de la Fundación José Saramago, «"El viaje del elefante" es un libro coral donde entran y salen personajes que figuran en los manuales de historia junto a personajes anónimos, gente con la que los miembros de la caravana se van cruzando y con la que comparten perplejidades, esfuerzos o la armoniosa alegría de un techo».
Agrega la traductora, que también es presidenta de la Fundación Saramago, que «la compasión solidaria atraviesa la obra, la distingue y la significa».
Y la ironía, el sarcasmo y el humor que el escritor emplea «para salvarse a sí mismo y para que el lector pueda penetrar el laberinto de humanidades en conflicto sin tener que abjurar de su condición indagadora de humano y de lector».
Parábolas
Si contiene alguna parábola es algo que han de decir los lectores, considera el novelista aunque sí desvela que en este nuevo libro no hay personajes femeninos de la fuerza y el carácter de la Blimunda de "Memorial del convento" o la mujer del médico de "Ensayo sobre la ceguera".
El punto final a "El viaje del elefante" se lo puso este fin de semana y ahora está «en la resaca», tiempo que aprovecha para leer "Diario de un mal año", de Coetzee, otro Nobel. E inmediatamente antes, mientras escribía su novela, leyó "Cuando ya no importe", del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti.
Peter Brook, un monstruo sagrado

n, destacó el "talento único" de Brook para probar que "la cultura pertenece a todos, que ningún grupo ni nacionalidad puede reclamar la propiedad de una obra, un poema o la expresión artística sobre un escenario".Actualmente es director del Centro Internacional para la Investigación Teatral en París.
lunes, 18 de agosto de 2008
Adiós a Solzhenitsyn

La noche que me enteré de la muerte de Aleksandr Solzhenitsyn, me sorprendió mucho ya que siempre anduve al tanto de lo que pasaba con su vida, y no sólo la de él, sino que también andaba inmiscuido en la investigación genérica de la obra de los Premios Nobel.
La noticia me llegó gracias a un amigo que me comentó vía Messenger acerca de la muerte de un escritor ruso el cual no recordaba el nombre, así que yo muy voluntariosa
mente me dediqué a divagar entre la Web tratando de encontrar la respuesta a la incógnita que se había desatado en ese entonces en el interior de mi descuidada habitación que me servía como estudio. Mi sorpresa fue enorme cuando leí que los encabezados despedían de forma solemne a aquel escritor soviético que había luchado contra el entonces régimen de la Unión Soviética, declarándosele así de forma agresiva como un traidor nacional, y llevándole de esta forma al exilio.La obra novelística de Solzhenitsyn, puesto a no ser muy vasta, supo guardar aquella indispensable tradición rusa, la cual se encuentra en la mayoría de sus libros, en especial el retrato tan áspero que reflejó su Ensayo de Investigación Literaria “El Archipiélago GULAG” libro que denuncia la estructura de represión del estado estalinista y sus inicios en el leninista en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Éste libro fue redactado entre 1958 y 1967 en la clandestinidad y sin archivos, partiendo de la propia experiencia del autor y la de más de dos centenares de testimonios orales de aquellos compañeros de campos de concentración, prisión, “reeducación” y exterminio (GULAG) que depositaron en él la triste historia de sus vidas.
Aunque han pasado algunas semanas de su deceso, no quise dejar pasar por alto esta oportunidad para escribir sobre un hombre que supo mostrar esa crudeza para reventar a la realidad de éste mundo. Es por eso qué éste breve comentario está dedicado a Solzhenitsyn y a la literatura.


